El vínculo entre la fundación de La Plata y la simbología masónica es uno de los temas más apasionantes de nuestra historia local. Sin embargo, las calles platenses esconden secretos que van más allá de los esquemas geométricos. Al entrecruzar el diseño de las trazas con la nomenclatura de las calles y los actores políticos de la época, la historia se vuelve mucho más compleja, profunda y evidente.

📐 Geometría Sagrada: El diseño del plano

Gran parte de los historiadores, investigadores y miembros de logias (1) coinciden en que el trazado urbano de La Plata oculta una clara simbología masónica. Esta intención se fundamenta en que los protagonistas de la fundación eran masones destacados, figuras como Pedro Benoit, Juan Martín Burgos y Carlos Glade, responsables directos del diseño de la ciudad de La Plata.

Dentro de este tablero de diagonales, se distinguen los tres pilares del simbolismo masónico:

Dibujos Masónicos
Mapa de la ciudad de La Plata

La Escuadra: Se visualiza en la intersección de las diagonales 73, 74, 79 y 80. En la tradición masónica, esta herramienta se utiliza para escuadrar la piedra bruta y simboliza la rectitud moral.

El Compás: Constituido por las diagonales 77 y 78. Al ser el instrumento que traza circunferencias donde todos los puntos equidistan del centro, se lo vincula con la justicia y la igualdad entre los pares.

Plomada y Nivel: En menor medida, algunos investigadores asocian la Avenida 13 con la "Plomada" (integridad y equilibrio vertical) y la Avenida 52 con el "Nivel" (estabilidad e igualdad horizontal).

Si bien es completamente válido plantearse dudas sobre este mito —debido a la dificultad de probar una intencionalidad detrás del dibujo—, existen otros elementos en la nomenclatura de las calles platenses que enriquecen el debate con fuerza.

Los Nombres de la Geometría Masónica.

Identificar una escuadra o un compás en un plano puede ser un ejercicio de imaginación como el mirar las formas de las nubes en el cielo (pareidolia y/o apofenia). Pero el análisis se vuelve riguroso cuando se descubre que esas arterias llevan nombres de influyentes masones.

Mediante un decreto del 17 de abril de 1885, el gobernador Carlos D’Amico y el ministro Nicolás Achaval —ambos masones confirmados— designaron la nomenclatura oficial de las diagonales: San Martín (73), Bolívar (74), Rondeau (77), Alvear (78) y Balcarce (79). A excepción de la Diagonal 80 (inicialmente llamada "del Ferrocarril"), todas las piezas del dibujo geométrico rinden tributo a líderes independentistas que eran masones. El esquema se completó en 1917, cuando la Diagonal 80 fue rebautizada como Florentino Ameghino, uno de los máximos exponentes de la ciencia local y de filiación masónica.

La historia no termina en la fundación ni en los primeros nombres de las calles. Mientras los distintos gobiernos municipales bautizaban y rebautizaban todo en función de los intereses políticos del momento; los dibujo masónicos se mantuvieron protegidos y sumaron nuevas referencias. En 1922, la Avenida 13 (la Plomada) se bautizó como General Urquiza, y en 1948, la Avenida 52 (el Nivel) adoptó el nombre del poeta y hermano masón José Hernández.

El Plan Bertoldi: La firma de 1948

Para superar el debate entre la "intencionalidad" y la "casualidad", es fundamental observar el contexto. Si a finales del siglo XIX la pertenencia a una logia era un dato casi público, a partir de la década de 1920 la masonería pasó a una etapa de mayor discreción. Sin embargo, los rastros persistieron.

Placa en el panteón del Intedente
Ing Vital Bertoldi.

En mayo de 1948, asumió la intendencia el Ingeniero Vital Bertoldi, formado en la UNLP bajo la influencia de académicos que seguían el legado de Pedro Benoit. El vínculo de Bertoldi con la tradición masónica no es solo académico: en su propia tumba se puede observar una placa con la clásica lámpara de aceite, símbolo de la luz y el conocimiento masónico.

Bajo su gestión, Bertoldi implementó 15 nuevos nombres en el trazado, de los cuales casi la mitad corresponden a masones de renombre: Almirante Brown (37), José Luis Cantilo (45), Valentín Vergara (50), José Hernández (52), Julio Campos (56) y José Ingenieros (118).

Pero el caso más sugerente es la Calle 33. En un guiño al máximo grado jerárquico del rito masónico, la arteria recibió el nombre de Alejandro María Aguado. Se trata de una figura casi desconocida para el gran público argentino. Pero en el detalle fino de la historia nacional y en la historia francesa es recordado como un marqués español y protector financiero del General San Martín que fue un miembro prominente de las Logias Ivry (París) e Integridad (Cádiz).

La ciudad de La Plata tiene muchas historias basadas solo en teorías conspirativas, como por ejemplo las esculturas atacando a la Catedral. Sin embargo, en este caso particular, el peso de los datos crece en vez de menguar. Ya sea por un plan deliberado o por una inercia cultural de sus protagonistas, las "coincidencias" en las calles platenses se han materializado como una realidad histórica innegable. No sería la primera vez que un juego de imaginación termina alimentando la materialización de un suceso más serio.

No sabemos si primero estuvo el plano o los símbolos masónicos, pero hoy ambos son una realidad reconocida que van de la mano.

En enero de 1920, un año antes de fallecer, el Doctor Dardo Rocha dejó escrito en su testamento: “Mando que mis hijos me hagan un entierro sencillo y que la Bandera Nacional cubra mi féretro, y que éste se ponga al lado de mi esposa y no se separe jamás para que continuemos unidos en la muerte”. 

Con estas palabras fue enterrado en un panteón familiar en el Cementerio de Recoleta, pero desde ese mismo momento comenzó la disputa de cómo interpretar las palabras y como encajarla en las emociones colectivas. Por un lado estaba el deseo de respetar la voluntad del gran político, pero también se lidiaba con el amor y respeto de la comunidad platense. Y como tercera postura en discordia comenzaba a crecer una corriente anti-masónica que alcanzó el Poder tras el Golpe de Estado de 1930.

Catedral de La Plata

Considerando la Doctrina Católica y que la Catedral de La Plata se terminó de construir en 1932, existieron diez años en los que podría haberse diseñado una cripta anexada al Templo, pero esto no ocurrió. Tampoco el cuerpo fue llevado a la Basílica San Ponciano, que por entonces funcionaba como Catedral temporal. Recién con la caída del gobernador golpista y fraudulento Manuel Fresco (1932-1940) comenzaron a cambiar los ánimos políticos. El 26 de marzo de 1940 fue designado como Comisionado de La Plata, Carlos Dardo Rocha, el hijo del fundador de La Plata. De este modo se puso final al debate. Mediante el Decreto Provincial 239 se dictaminó el traslado de los restos y la construcción de la cripta. Los sarcófagos del matrimonio Rocha-Arana llegaron el 19 de noviembre de 1940 junto a una inmensa caravana. Por su parte el mausoleo recién pudo ser terminado en 1946.

Una Cripta Majestuosa y Sencilla.

Cripta y Sarcófago del Dr Dardo RochaEn una primera instancia la idea de una cripta debajo de una Catedral parece contradecir la voluntad de un entierro “sencillo”; pero al ingresar y observar en detalle la cuestión cambia radicalmente. 
Para este trabajo se conformó la “Comisión Popular de Vecinos”, quienes costearon gran parte de los costos y contrataron al prestigioso arquitecto Alejandro Christophersen. Su trabajo se concentró en expresar mucho pero con poco.
En primera instancia el Mausoleo no se encuentra debajo presbiterio ni en un subsuelo, como es usual en otras basílicas góticas. Esto se debió a que en 1940 los planos disponibles de la Catedral de La Plata no mostraban espacios destinados a futuras criptas, aunque también es sabido que muchos documentos de la época fundacional estuvieron perdidos hasta el 2021.
Al entrar en el Museo y realizar el recorrido, fácilmente se tiene la ilusión de estar debajo del suelo, pero para ser precisos, la sala fúnebre se encuentra exactamente a nivel del suelo y debajo del hall principal. Al igual que el General San Martín en la Catedral de Buenos Aires, el lugar de descanso del matrimonio Rocha-Arana “está y no está” dentro de la Catedral.

Cripta del Dr Dardo Rocha en la Catedral

Cuándo se ingresa a la cripta nos encontramos con una norme sala abovedada pero carente de grandes detalles de simple vista. Lo que resalta es la sensación de grandeza fusionada con un vacío propio de las inmensidades.
El diseño de Alejandro Christophersen parte de una cúpula de crucería que reposa sobre una serie de columnas. Esta forma es el centro de un mausoleo octogonal con epicentro en los dos sarcófagos. Los elementos de construcción funcionan también como decoración ornamental medieval a partir de piedra blanca Mar del Plata y pisos de granito en tonos rojos y negros. La alta calidad de estos materiales y trabajos destacan por el hecho de que posee 60 años y no muestran signos de deterioro alguno, destacan las investigadoras y arquitectas del Conicet J.G. Rosato y R. Lofeudo (1). En la investigación realizada por las profesionales se destaca la alta exigencia en la compra y uso de los materiales. Para los lavados se usó agua limpia “excelsa anhídridos o sales”, las arenas debían ser de río “con aristas vivas o redondeadas, sin sales, mica o materia orgánica, tolerándose hasta un 3% de arcilla”, la cal debía ser del tipo Pórtland y el cemento tenía que ser el de “mejor calidad existente en el mercado, finamente pulverizado”; entre una muy larga lista de requisitos.

Tumba del Dr Dardo Rocha en la CatedralSímbolos y elementos masónicos

Coincidencia o no, muchos arquitectos utilizan los octógonos de base de sustento para cualquier cúpula, pero no son los únicos que le dan un uso y significado. La geometría octogonal no suele estar presente en muchas tumbas, lo cual puede no ser casual. Normalmente “el cielo”, o más allá, es representado con una esfera, mientras que la terrenalidad es un cuadrado o cubo. Mientras que la figura de ocho lados sería el paso intermedio o la fusión de dos planos existenciales. También el número 8 está vinculado a los lazos entre los hermanos.
Las ocho columnas son de fuste cilíndrico con un acabado símil piedra peinado grueso y buñado, lo cual brinda una sensación de antigüedad medieval. Cada una de estas unidades culmina en capiteles góticos compuestos por hojas y frutos.

Cripta en la Catedral de La PlataDardo Rocha y Paula Arana

Las sepulturas del matrimonio Rocha-Arana está realizado hormigón revestido con placas cuarcíticas procedentes de canteras marplanteses. Las coberturas son representación de una cruz latina con tallados y ornamentación triangular. En  una vista general se trata de una obra muy homogénea, lisa y con detalles de peinado grueso para emular las piedras. Al piel de los sarcófagos están grabados las inscripción de las fechas de nacimiento y deceso. En la base, también de piedra, lleva inscripto un fragmento de la última voluntad del gobernador.
También dentro de la sala se encuentra un pequeño altar que se utiliza durante celebraciones especiales vinculadas a la historia de Dardo Rocha y Paula Arana.

Una Sola Placa, pero que dice mucho.

Considerando la relevancia y trayectoria política del Dr Dardo Rocha podría pensarse que su morada está repleta de placas de saludo y respetos a su memoria, como ocurre en muchas tumbas de personajes célebres, pero no es el caso. A las afueras de la cripta, ocultas a plena vista, solo hay una gran placa de bronce cargada de simbolismos con la anónima firma de “sus amigos”.
En esta obra de despedida lo primero que resalta es una figura masculina con el torso desnudo que mira con lamento hacía abajo. En dirección opuesta se observan el crecimiento de una vegetación que se eleva y decae hacía una centralidad, como si a la observara mientras representa todo el camino de la vida. Mientras que en la base hay una lámpara de aceite, dos libros, una base rectangular y una hoja de palma que ha perdido su vitalidad. 

La Hoja de Palma es un gran reconocimiento a la trayectoria de vida de la persona. La fuerza de este elemento parte del rol que ha tenido para muchísimas culturas (cristiana, judia, egipcia, griega y romana) en relación a la victoria; aunque en el caso de la masonería se destaca también por los logros a base de las virtudes y méritos propios. Esta hoja moribunda se encuentra junto a “cuadrado” que nos recuerda lo terrenal de la vida y el valor de lo efímero.

En un segundo nivel aparecen Los Libros como referencias al conocimiento acumulado por una persona. En este caso el Dr Dardo Rocha fue abogado, político, diplomático, periodista, militar y docente. Además por encima encontramos "La Lámpara de Aceite" la cual se presenta como sinónimo de Sabiduría, ósea de la capacidad del individuo para emitir opiniones sólidas y juicios justos. Y si bien el escenario parece triste por la pérdida, desde la izquierda se observan las ramas y hojas de un árbol alimentado por el legado del difunto.

El diseño general fue encargado al arquitecto Alejandro Christophersen, pero las obras del Mausoleo quedaron bajo la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires. Los planos finales llevan la firma de los arquitectos José Guido Lavalle, Mario Bidart Malbrán, José Ciga Alzuarena y Carlos Rivarola. El dibujante asignado fue Carlos Arizpe. Por diferentes vaivenes la obra comenzó a ser víctima de demoras, hasta que la Intervención Federal de Juan Atilio Bramuglia reabrió la licitación. La empresa ganadora, y única oferente, fue la firma León Valli y Cía. 


Una Tumba Masónica en la Catedral – Parte 1

Una historia de tensiones entre la masonería, la religión, la política y los seres queridos.


(1) – Informe “Antecedentes y Construcción de la Cripta de Dardo Rocha y Paula Arana de Rocha en la Catedral de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina” – Arquitectas Rosato y Lofeudo del Conicet. Revista “Ciencia y Tecnología de los Materiales” N°2 – Año 2012.


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Debajo de la Catedral de La Plata, el mayor templo católico de la Argentina, se encuentra una sencilla, enigmática y por momentos polémica cripta. Aquí es donde descansan los restos del Dr Dardo Rocha, quien por haber sido un reconocido miembro de la masonería, suele despertar inquietudes y molestias cruzadas. A simple vista parece ser una cripta sencilla, pero en los detalles se oculta una inmensa historia.

Un Masón muy Católico.

El doctor Juan José Dardo Rocha nació el 1° de septiembre de 1838, y tras alcanzar los 20 años, su padre lo inició en la Gran Logia Masónica “Constancia” N°7. Existen muchas leyendas y prejuicios sobre estas organizaciones, principalmente por ser instituciones que se autodefinen como “públicas pero discretas”. Peor aun, en más de una ocasión sus miembros han sido perseguidos durante gobiernos totalitarios o por las iglesias mismas. Pero pese a todo, la masonería es una institución que defiende la libertad de culto y la convivencia en fraternidad, entre muchas otras cosas.
En particular el Dr Dardo Rocha y su esposa Paula Arana eran fervientes cristianos católicos. Desde el rol como funcionario público (gobernador de la provincia, senador y diplomático) Rocha defendía la separación de la Iglesia del Estado, la educación laica, la promoción de las ciencias y colaboraba con la masonería; pero seguía siendo un creyente y un colaborador. Las mejores pruebas de esta postura se puede observar en la misma ciudad de La Plata. La actual Basílica San Ponciano fue construida exclusivamente por su intervención y en recuerdo a su recientemente difunto hijo. Además al visitar la Catedral Inmaculada Concepción de La Plata podemos encontrar las donaciones personales que hizo el matrimonio, entre las que destacan las inmensas campanas de bronce.

Secretos de la Arquitectura Gótica.

A lo largo de la historia humana se creado muchos estilos arquitectónicos, pero cuándo comenzó el concurso para diseñar la Catedral, una de las especificaciones es que debía responder a la corriente “gótica / neogótica”. El motivo oficial de esta definición tan estricta radica en que el gótico es la única rama que nació estrictamente con pensamiento religioso cristiano. También algunos historiadores de la masonería vinculan el origen del movimiento en los artesanos y canteros que trabajaban en estas construcciones. Pero según unos miembros de las logias, sus verdaderos origenes se remonta aun más en el pasado.
Volviendo al siglo XVII, con el surgimiento de la Catedral de Saint Denis como base del estilo gótico, se define que uno de los objetivos es el resguardo los restos fúnebres de la realeza francesa. Además también se precisó que los Reyes debían estar inmediatamente por debajo del altar mayor, donde también confluyen las luces como parte del culto (teología del Abad Suger).
Con el antecedente francés de Saint Denis se estableció que los nobles, los obispos y las personas que hagan grandes donativos en la construcción de templos debía tener una sepultura especial. Según las arquitectas e investigadoras del Conicet J.G. Rosato y R. Lofeudo (1), al matrimonio Rocha-Arana le correspondía un lugar en la Catedral o en la Basílica de San Ponciano.

      

El resurgir de la anti masonería.

Tanto la masonería como el cristianismo poseen en la base de sus doctrinas la convivencia fraternal, la búsqueda de un mundo socialmente mejor y un camino político heterogéneo. Esto hizo que durante muchos años existiera una relación armónica y estable; pero con el crecimiento de las influencias, las aspiraciones y los recelos, comenzó una historia con varios altibajos. Normalmente en la memoria colectiva prevalecen los malos recuerdos sobre los buenos. Durante los papados de Clemente XII, León XII, Benedicto XV y Pio XI  se excomulgó y persiguió a los masones; siendo estos dos últimos los referentes del Vaticano entre 1914 y 1939. En oposición, se cree que los Papas Juan XXIII y Pablo VI eran miembros de las Logias Masónicas.
En la Argentina la masonería tuvo una gran influencia desde los años de la Revolución de Mayo, donde solo Azcuenaga no pertenecía a una Logia. El Vocal Manuel Alberti era sacerdote y masón. Hacía fines del siglo XIX la presencia del movimiento estaba muy latente en la política, pero también tenía un peso los detractores. Aun así la ciudad de La Plata era fue una especie de Meca masónica dónde sus símbolos podía ser vistos en los espacios públicos. Pero con el tiempo las cosas cambiaron radicalmente.

    

En 1903 comenzó una serie de publicaciones falsas sobre conspiraciones internacionales con focos en los judíos, los masones y los comunistas; entre estas surgen “Los Protocolos de los Sabios de Sion” y los primeros rumores del Plan Andinia. En sintonía, desde Europa también llegaron corrientes ideológicas que condenaban penalmente la participación en Logias. En España la Dictadura de Primo de Rivera prohibió penalmente las logias en 1927, Mussoloni en Italia comenzó en 1925 y Salazar las condenó en Portugal a partir de 1931. De este modo el Dictador argentino Felix Uriburu fue conocido por destruir símbolos masónicos, mientras que desde los periódicos “Nueva República” (1927-1931) y “Bandera Argentina” (1932-1945), ambas del Diputado Juan Emilio Carulla, se fomentaban los discursos antisemitas y antimasónicos con tiradas de hasta 20 mil ejemplares. 
En la Provincia de Buenos Aires la política antimasónica fue particularmente fuerte. El Gobernador Manuel Fresco y el al senador Matías Sánchez Sorondo eran públicamente nazis y participaron en un famoso acto nacionalsocialista en el Luna Park. Reteniendo el Poder entre 1932 hasta marzo de 1942, avanzaron clausurando las escuelas de oficios que ellos vinculaban como parte de los Complots Internacionales (judeo-marxista-masónico-liberal). En este periodo habría comenzado el declive fatal del emblemático Teatro “Hermandad del Princesa”, dónde funcionaban escuelas de oficios y 11 logias masónicas.

   

En este contexto nacional e internacional de persecución, el 6 de septiembre de 1921 falleció el Dr Dardo Rocha, el fundador de la ciudad de La Plata, gran hermano masónico y benefactor de los dos templos cristianos más importantes de la región. Por doctrina religiosa, indudablemente le correspondía una sepultura en un lugar de privilegio. Pero aun faltaba una década para que se termine la construcción de la Catedral y la Basílica San Ponciano fue descartada en un momento histórico donde ser masón ya no era bien visto serlo.

La Construcción y la Simbología de una Cripta que dice y oculta mucho.

   

(1) – Informe “Antecedentes Y Construcción De La Cripta De Dardo Rocha Y Paula Arana De Rocha En La Catedral De La Plata, Provincia De Buenos Aires, Argentina” – Arquitectas Rosato y Lofeudo del Conicet. Revista “Ciencia y Tecnología de los Materiales” N°2 – Año 2012.


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La Plata cumplía sus primeros 10 años cuándo llegó a sus calles un joven médico oriundo de San Vicente. Luego de haberse graduado en 1882 con la tesis “Locura y Crimen” ingresó al cuerpo de policía. Poco tiempo después se transformó en un verdadero líder de la salud, la filosofía, la política y de la docencia. De este modo Alejandro Korn se consagró cómo uno de los platenses más destacados y en una de las mentes más brillantes del país.

El 3 de mayo de 1860 nació en San Vicente, Argentina, Alejandro Korn; hijo del prusiano Carlos Adolfo Korn. Su padre había sido un alto oficial del ejército que debió exiliarse a nuestro país luego de ser sentenciado a muerte por negarse a reprimir las protestas de los obreros textiles (1848). Una vez en el país ingresó a la Logia Masónica Germania N°19, dónde también se afiliaron sus hijos. En particular Alejandro ingresó el 15 de junio de 1881, y con el paso de los años fue nombrado Venerable Maestre.
Siguiendo los pasos de su progenitor, quien había sido una figura prominente en la lucha contra la Epidemia de Cólera (1867), Alejandro ingresó a la Facultad de Medicina de la UBA y egresó en 1882 con la tesis de "Locura y Crimen" basándose en su experiencia laboral penitenciaria.

El Médico
A los 22 años se casó con María Villafañe y se mudaron a Navarro para ejercer la medicina rural, pero pronto volvió a las grandes urbes. Se mudó a la recién fundada capital bonaerense e ingresó a la Logia La Plata N°80 fundada por su amigo Pedro Bonoit, una de las mentes maestras detrás de la Fundación de Nueva Capital. 
La ciudad que crecía a pasos agigantados sobre la base del conocimiento, el desafío, las oportunidades y el progreso; pero hacían falta manos capacitadas. En 1884 se había fundado el Hospital Provincial de Melchor Romero, especializado en salud metal, pero hacía falta un director experimentado y vanguardista que consolide el programa. De este modo el Dr Alejandro Korn tomó las riendas entre 1897 y 1916. 
En sus inicios se trataba de un Hospital de Barracas (casillas de madera) con 80 hectáreas destinadas al cultivo. Con profundas limitaciones presupuestarias, el objetivo final era consolidar una institución psiquiátrica guiada por las corrientes Open Door, el alienismo y la laborterapia para pacientes transitorios y permanentes. En particular se buscaba abandonar el esquema de nosocomios de "reclusión y castigo" para abrazar el estudio, la comprensión, cuidado y sanación de las personas. Con estas ideas en mente fue necesario reconstruir todo el tejido institucional, las teorías, los procedimientos y la mismísima infraestructura. Durante la gestión Korn el Hospital creció hasta adquirir 160 hectáreas. Se creo una reserva de especies arboleas, casas para los internados, talleres de oficio y una huerta. En la actualidad también funciona un teatro, un club social y una escuela.
Consagrado como uno de los principales doctores de la ciudad, en 1910 colaboró con la fundación de la Sociedad Médica de La Plata. Con esta organización se buscaba cimentar la unión entre los profesionales de la salud, fomentar el intercambio de opiniones y experiencias, consolidar una biblioteca sanitaria, fomentar el desarrollo científico y construir un Consultorio Gratuito (53 e/ 11 y 12) para atender pacientes de bajos recursos.

El Profesor
PH: Archivo General
de la Nación
En 1889 los senadores provinciales Rafael Hernández, Marcelino Aravena, Valentín Blanco y Emilio Carranza lograron que se apruebe la fundación de la Universidad Provincial de La Plata. Por problemas económicos y políticos este proyectó no fue reglamentado hasta 1897 gracias a la presión del ex-gobernador Dr Dardo Rocha. Este fue electo Presidente de la Casa de Altos Estudios acompañado en la vicepresidencia por el Dr Alejandro Korn. Juntos iniciaron una gran cruzada para dar vida a la institución pese al continuo ahogo presupuestario. Aun así lograron poner en marcha cuatro facultades, dos de ellas vinculadas a la salud: "Química y Farmacia" y "Medicina". En 1901 comenzó a funcionar la Escuela de Obstetricia y en 1903 una Maternidad.
Por un breve periodo pasó su actividad docente a la Universidad de Buenos Aires como Profesor de Historia de la Filosofía. Su condición de prodigio polifacético y bilingüe lo habían transformado en un gran lector autodidacta de la filosofía alemana, vanguardia mundial del momento.
Con el estallido de la Reforma Universitaria de 1918 en contra de las estructuras aristocráticas y utilitaristas, Korn se convirtió en el Primer Decano Electo de la UBA con respaldo estudiantil. Esto se debía a su gran popularidad en todos claustros por defender el cogobierno, la autonomía y los cargos por concurso; en oposición a las castas familiares ligadas a la corrupción y el acomodo en los cargos. Además, como muchos contemporáneos, Korn creía que las universidades debían tener un enfoque menos utilitarista y más experimental según las necesidades del país.
En estos años también volvió brevemente a la vida académica platense frente a La Gran Huelga de 1919. Ante acefalía del Rectorado generada por el Dr Rodolfo Rivarola, tomó las riendas del prestigioso Museo de Ciencias Naturales de La Plata con el acuerdo del Presidente Hipólito Yrigoyen y de la Federación Universitaria de La Plata (FULP)

El Político
La salud y la educación no fueron su única preocupación. Cuándo el país se debatía y luchaba por la modernización del gobierno, la democratización y el progreso social; Korn sintió su llamado. 
En 1891 participó de la fundación de la Unión Cívica Radical y participó de la Revolución de 1893. Por su liderazgo y compromiso con lucha a favor del “Voto Secreto” fue nombrado cómo “Intendente de La Plata” por la Junta Revolucionaria. Si bien el mandato fue corto, el tiempo y la sociedad le devolvieron los honores. En 1894 fue elegido diputado provincial, pero por diferencias ideológicas y en repudio a la corrupción dentro del Banco Hipotecario renunció en 1897.
En 1917 volvió al escenario político, esta vez como Concejal, pero nuevamente las diferencias prácticas e ideológicas lo llevaron a renunciar y desafiliarse. En este periodo incursionó en su faceta más intelectual. En 1918 escribió “Socialismo Ético” e “Incipit Vita Nova” (Comienza una nueva vida), siendo los primeros textos de una extensa obra fundacional de la filosofía moderna latinoamericana. Korn creía en un socialismo superador al de Marx basado en una democracia y libertad individual guiada por una ética solidaria con la otredad.
El Golpe de 1930 marcó un fuerte giro en la vida de Alejandro Korn. Por ser un intelectual vinculado a la democracia y al progresismo fue victima de las purgas universitarias y de la censura. Esto lo llevó a terminar por abrazar las ideas y militancia socialdemócrata. En 1931 ingresó al Partido Socialista, fundó el Teatro del Pueblo y colaboró en el Diario La Vanguardia. En 1934, junto a su hijo Guillermo Korn y otros destacados miembros del Partido Socialista, fue electo Convencional Constituyentes; pero debieron renunciar a los cargos frente al abrumador fraude electoral del oficialismo. Con 74 años, esta sería su última gran actividad política.

Incansable y apasionado, también tuvo una fuerte influencia en sus hobbies. Amante del esgrima, se hizo socio del club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Estos no resultaron años particularmente favorables para el país. En 1890 estalló una gran crisis económica que incluso puso en riesgo a la existencia misma de la ciudad de La Plata. Pero como no hay mal que por bien no venga, entre 1891 y 1894 Korn fue electo como Presidente de la institución. Bajo su mandato la entidad obtuvo la habilitación de un predio para construir su primer campo de deporte en 1 y 47. Este lugar era conocido como la "Plaza de Juegos Atléticos", el cuál funcionó hasta 1905.

Luego de una vida completamente ligada al bienestar público, el 9 de octubre de 1936 falleció en su casa de avenida 60 entre 9 y 10. Con 77 años, además de una magnífica obra en salud, educación y política, también nos legó casi una extensa obra literaria de dominio público: Socialismo Ético (1918), Libertad Creadora (1920), El Concepto de la Ciencia (1926) y Axiología (1930), entre otros.


Homenajes
➤ Un año después de su muerte el Partido Socialista fundó la Universidad Popular Alejandro Korn. 
➤ La Municipalidad nombró la avenida 19 cómo “Dr Alejandro Korn”. La provincia hizo lo mismo con el Hospital de Melchor Romero (1954)
➤ El 19 de noviembre de 1942 el Doctor Alfredo Palacios, Presidente electo de la Universidad Nacional de La Plata, donó el monumento “Los 5 Sabios de La Plata” compuesto por los bustos de Alejandro Korn, Vucetich, Spegazzini, Almafuerte y Ameghino.
➤ Por su aportes como Maestre a la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones, el 29 de mayo de 2009 se creó la Respetable Logia “Alejandro Korn” N° 488 del Oriente de La Plata.
➤ Empalme Víal en el Partido de San Vicente (1964).
➤ Desde 1997 la Universidad Nacional de La Plata brinda la Catedra Libre "Alejandro Korn" destinada a la difusión de sus estudios en modo comparativo con las novedades actuales del arte, ciencia y filosofía.


Alejandro Korn fue una mente brillante. Un incansable visionario que buscaba materializar el progreso para el bien de la comunidad. Llegó a una ciudad cuándo aun estaba construcción, llena de promesas y con mucho por hacer. Se arremangó las mangas, y en poco tiempo se fusionó en su desarrollo aportando nuevas ideas. No solo supo estar en el lugar y tiempo indicado; su vocación lo llevó a crear las oportunidades y compartirlas para que el progreso sea entre y para todos.


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Camuflados en los cimientos y grabados en sus símbolos, hay una historia secreta que define a la ciudad de La Plata. Muchas personas conocen el mito, los rumores y las generalidades de la Masonería en La Plata, pero pocos conocen la profundidad esta influencia. Es imposible hablar de la fundación de la ciudad sin mencionarlos. ¿Por qué esta Sociedad, envuelta en mitos, persecuciones y hermetismo, es tan importante e influyente en los orígenes de la capital bonaerense? ¿Quiénes eran y que hicieron estas figuras claves de la historia platense?

La Masonería: Orígenes y Propósitos:

La Masonería moderna tiene sus raíces a fines del siglo XVII en Europa, emergiendo secretamente de los antiguos gremios de artesanos y albañiles (los constructores de catedrales y palacios), en pleno auge de la Ilustración.

Con el tiempo, estas logias, inicialmente herméticas, se abrieron al debate filosófico y se transformaron en instituciones públicas de gran influencia. Precisamente su crecimiento y su pensamiento progresista generaron una fuerte oposición. A lo largo de la historia, numerosos gobiernos, políticos y líderes religiosos buscaron prohibir su funcionamiento y perseguir a sus miembros, lo que obligó a las Logias a reforzar su secretismo interno. Este ambiente de persecución y seguridad fomentó el surgimiento de mitos, especulaciones y difamaciones. Tristemente, figuras históricas como los dictadores Adolfo Hitler, Francisco Franco y Iosef Stalin estuvieron entre los más crueles promotores de la exterminación de los masones.

Actualmente, la Masonería se define a sí misma como una "Sociedad Filantrópica, Filosófica y Progresista". Su objetivo central es la exaltación y el perfeccionamiento de las virtudes humanas. En esencia; es una organización dedicada a la reflexión y al trabajo constante por el progreso del individuo y el bienestar de la sociedad global. Promueven una visión de evolución continua guiada por la razón, la ciencia y, en muchas ramas, la creencia en un "Gran Arquitecto del Universo" y la inmortalidad del alma, lo que la convierte en una fuerza de pensamiento profundamente liberal y moderno. Es importante destacar que algunos masones, como el Dr Dardo Rocha eran fervientes católicos, mientras que el Dr Florentino Ameghino se consideraba ateo.

Es precisamente este espíritu progresista y fundacional el que define la conexión ineludible con la capital bonaerense. La Fundación de La Plata en 1882 fue un evento bisagra para la Argentina, simbolizando el fin de las guerras civiles, la división federal del poder y el inicio de la modernización. No es de extrañar que un proyecto tan ambicioso, basado en la ciencia, la geometría y el orden (los principios de la Iluminación), haya sido impulsado por hombres que pertenecían activamente a alguna Logia Masónica. Sus ideales quedaron grabados en el diseño fundacional de la ciudad, desde sus ejes hasta sus plazas.


Los Célebres Masones en La Plata

El ex Gobernador Dardo Rocha: El Visionario Político

Dardo Rocha no solo fue El Fundador de La Plata; fue un exponente de los ideales masónicos llevados a la política.
  • Inicio Masónico: Fue iniciado en 1858, a los 20 años, por su propio padre en la Gran Logia Constancia N° 7 de Buenos Aires.
  • Ideales: Testigo del sufrimiento de las guerras civiles, su tesis doctoral de 1863 se centró en la paz y la libertad, resumiendo su visión en la idea: "La ley federativa es la única compatible con la paz y la actual libertad del país".
  • Carrera: Tras una brillante carrera política, llegó a la Gobernación para cumplir el sueño de la fundación. Como todo gran masón constructor, no recorrió ese pesado camino solo.


El Arquitecto Pedro Benoit: La Mano Ejecutora

Construir una ciudad racional desde sus cimientos requería un técnico de confianza que pudiera materializar la geometría de los ideales. Pedro Benoit fue el hombre clave y la mano derecha de Dardo Rocha.

  • Inicio Masónico: Al igual que Rocha, fue iniciado por su padre en la Gran Logia Consuelo del Infortunio N°3 de Buenos Aires.
  • Rol Central: Debido a su vasta experiencia en el Departamento Topográfico, se convirtió en el jefe del Cuerpo de Ingenieros de la Provincia.
  • Legado Arquitectónico: Su sello masónico quedó impreso en obras fundamentales, siendo el principal ejecutor del trazado urbano, la imponente Catedral Inmaculada Concepción y, notablemente, el Cementerio de La Plata —un espacio de profunda importancia simbólica para la filosofía masónica.


Juan Martín Burgos: El Ideólogo del Trazado

El diseño de La Plata no solo fue racionalista e higienista, sino también altamente simbólico. A menudo se le atribuye a Benoit, pero el principal ideólogo del trazado fundacional fue el arquitecto Juan Martín Burgos.

  • Inicio Masónico: Ingresó a la Gran Logia Confraternidad Argentina en 1875, absorbiendo los principios geométricos de la sociedad.
  • El Plan Revolucionario: El trazado que diseñó es tan notable que llegó a exhibirse en museos de Washington, EE. UU. Fue revolucionario en su distribución, flujo de tránsito, y especialmente, en su geometría de diagonales y cuadrados.
  • Los Símbolos Ocultos: Lo que lo hace doblemente fascinante es su función como prueba de la magnitud de los símbolos masónicos grabados en la ciudad. Las diagonales no son aleatorias; forman los instrumentos emblemáticos de la masonería: la escuadra, el compás y la plomada.
  • Homenaje a Masones: Además, la trama crea un gran rombo obtuso que une plazas clave, bautizadas con los nombres de reconocidos masones que participaron en la Guerra de la Independencia.


Domingo Sarmiento y Nicolás Achával: El Pilar de la Educación Masónica


La Masonería de La Plata no solo se enfocó en la arquitectura, sino que también impulsó la educación y el progreso social. En este ámbito, la figura del expresidente Domingo Faustino Sarmiento fue clave.

  • Oposición Inicial: Sarmiento se opuso inicialmente al emplazamiento en La Plata, pero luego se transformó en uno de sus más acérrimos defensores.
  • Rol Educativo en La Plata: Impulsó la construcción del Colegio Normal N° 1 para formar a las primeras maestras profesionales, trabajando estrechamente con el ministro de educación bonaerense, Nicolás Achaval (también masón).
  • Trayectoria Masónica: Sarmiento fue iniciado en 1854 en la Gran Logia Unión Fraternal de Valparaíso (Chile), y en 1860, alcanzó el prestigioso Grado 33.


Rafael Hernández y Joaquín V. González: La Creación de la UNLP

La visión masónica de progreso social también se materializó en la necesidad de una Casa de Altos Estudios, que fuera motor de conocimiento científico y ascenso social.

  • Rafael Hernández (El Fundador): En 1889, Hernández (miembro de la Logia Caridad N° 22) encabezó el proyecto de ley que dio vida a la Universidad Provincial de La Plata, base de la futura UNLP.
  • Joaquín V. González (El Renovador): La joven universidad casi cierra. En 1905, el Dr. Joaquín V. González (iniciado con la firma de Sarmiento) logró su nacionalización, salvando la institución y reafirmando su enfoque fundacional: una propuesta científica, laica y arraigada en la investigación.


Ameghino, Korn y Palacios: Ciencia y el Progreso Social

El legado masónico en La Plata es una historia continua que trasciende la fundación de 1882. Una muestra de esto es el monumento “Los Cinco Sabios”, donado en 1942, donde tres de los cinco sabios (incluido el donante) fueron miembros activos de las Logias:

  • Florentino Ameghino (La Ciencia): Este naturalista, cuyas bases sentaron la paleontología en Sudamérica, fue un miembro destacado de la histórica Logia La Plata N° 80.
  • Dr. Alejandro Korn (Psiquiatría y Filósofo): Ingresó a la Logia Germania N° 19 en 1881. Korn fue un reformador incansable que impulsó la colonia psiquiátrica de Melchor Romero y se convirtió en un referente del movimiento estudiantil reformista.
  • Alfredo Palacios (Reformador Social): El influyente político socialista y pionero en las legislaciones sociales del país, se inició en la Gran Logia Libertad N° 48 en 1901 y fue rector de la UNLP.

 El Sello Grabado en la Ciudad

La lista de los constructores va más allá de los nombres más célebres. Resumir el vínculo de la sociedad francmasónica con La Plata es una tarea ardua, ya que caería en la injusticia de omitir cientos de historias esenciales. Figuras como el arquitecto Ernest Meyer (mente maestra detrás de la Catedral), Manuel Langehheim (creador de la Sociedad de Beneficencia) y Carlos Mauricio Schweitzer (fundador del Banco Constructor), son solo algunos ejemplos de la gran cantidad de profesionales, políticos y técnicos que participaron.

Y no podemos olvidar a los cientos de obreros anónimos que también formaban parte de las Logias y que pusieron su fuerza física para labrar, transportar y colocar cada ladrillo y cimiento de la Ciudad.

La prueba más contundente reside en el corazón de la Ciudad: Cuando se colocó la Piedra Fundacional el 19 de noviembre de 1882, la cápsula del tiempo que se incluyó contenía medallas y documentos de numerosas Logias Masónicas, como Unión Italiana, Cofraternidad Argentina, Regeneración, entre otras. Este acto es el sello definitivo de la intencionalidad masónica en la fundación y construcción de la nueva capital.

Las principales instituciones de la ciudad fueron ideadas, construidas y/o reformadas por miembros de las Logias. El fácil tránsito y la geometría que conecta cada rincón de La Plata no es un acto casual, sino una idea consciente de comunicar y unir a la población. Los valores que prevalecen en su identidad —Libertad, Fraternidad, Ciencia, Educación e Igualdad—, así como los símbolos que se encuentran en sus monumentos, no son fruto del azar. Son el legado consciente de la francmasonería durante los primeros años de nuestra hermosa Capital.

A fin de cuentas, la mejor manera de resumir esta historia es con la siguiente reflexión:

“La Plata fue una obra consciente, especulativa y operativa de los Hermanos Masones con un Sentido Constructivo.”

(Eduardo Sebastianelli, Revista Online Symbolos.com)


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