Con la Provincia en llamas y rodeada de Rebeldes, se podría pensar que el Poder está en las armas o en las grandes masas populares. Pero a veces las apariencias engañan.

Un Giro Inesperado.

Con la rendición de Gobierno Provincial, el armisticio declarado por Nación, y la aceptación del triunfo radical; todo parecía estar encaminado.
El 9 de julio las tropas al mando del General Campos abandonaron las posiciones sobre el Arroyo del Gato y se encaminaron hacía el centro. A las 10:30 comenzaron a llegar a la Plaza Primera Junta (hoy San Martín) para entregar las armas. Tres horas después se subieron a un tren expreso con rumbo a Capital Federal.
En simultáneo, Martín Yrigoyen partió de Temperley hacia La Plata al frente de 2.500 hombres de vanguardia; mientras que Hipólito viajó en la retaguardia con otros 4.000 milicianos. El resto se quedó en el cuartel general. El trayecto no fue fácil porque una y otra vez debieron sortear los obstáculos y los levantamientos de vías que habían realizado los mitristas y costistas. El propio Coronel Ramón Falcón había ordenado dañar los cruces sobre el Arroyo del Gato para crear una defensa perfecta.
Se esperaba que las boinas blancas arriben en Tolosa, dónde los esperaban más partidarios del radicalismo y los vecinos de la zona; pero el tren continuó unos kilómetros más. Según las crónicas de Luís Ricardo Fors, continuaron el viaje hasta el Camino Blanco y formaron un primer campamento en los Hornos Serrano. En el acuerdo alcanzado se había estipulado que las tropas no ingresarían el eje gubernamental para evitar actos de violencia con el bando derrotado y por posibles excesos durante los festejos. Por eso mismo el ejército radical desfiló desde 13 y 44 hasta el Hipódromo de La Plata, donde se montó un nuevo y definitivo campamento. También se habrían ocupado algunos sectores del Paseo El BosqueDurante todo el trayecto fueron recibidos con ovaciones, bandas musicales, banderas y regalos. Finalmente la muchedumbre y los periodistas se congregaron en el campamento central, dónde se encendieron fogatas y se celebró. 
Mientras tanto los líderes aprovecharon el momento dirigirse a los ministerios y organizar la posterior asunción. Además el nuevo gobernador Juan Carlos Belgrano se reunió con los ministros Del Valle y Enrique Quintana para formalizar los términos y pasos a seguir. Los representantes de la nación viajarían a CABA para llevar las nuevas noticias al Presidente y volverían al día siguiente para iniciar el desarme. Cuándo esta etapa terminara, también se retirarían los 600 miembros del Ejército. A las 3:30 de la mañana Del Valle volvió a La Plata para reafirmar el consentimiento del Presidente Luís Sáenz Peña.


El 10 de agostó comenzó siendo un día confuso, pero muy alegre. Por un lado continuaban ondeando las banderas, reabrían los comercios y el Hipódromo se había convertido en un “paseo familiar” para saludar a los rebeldes. Pero en el Palacio de calle seis, el nuevo Gobernador tuvo que lidiar con las tropas nacionales que no querían dejarlo entrar a la Casa de Gobierno. Superado este problema, llegaron los representantes del gobierno nacional y ordenaron que el Ejército solo protegiera los edificios federales.
Ya con pleno control, el Dr Juan Carlos Belgrano nombró ministros, secretarios y comisarios. También debió constituir un gobierno municipal porque Miguel Goyena y sus allegados habían abandonado la ciudad. Entre elegidos para los cargos hubo figuras muy relevantes de la vida platense como el Dr Alejandro Korn (intendente provisional), Luís Monteverde (Secretario) y Carlos Fajardo (fue el Primer Mandatario de la ciudad). 
La primera prioridad fue garantizar el funcionamiento de los servicios públicos, la seguridad en las calles y la reactivación de la maquinaria estatal. Era muy necesario terminar de arreglar las vías, los puentes y la línea telegráfica (cortada por orden de Julio Costa). En simultáneo se prosiguió con el objetivo político de la revolución. Para esto se decretó la creación de un nuevo padrón electoral provincial con un plazo de 30 días.
Poco a poco las ciudades y los ministerios fueron recobrando vida. El 14 de agosto el diario La Prensa dijo “Las galerías del Hipódromo, así como los palcos del mismo, se veían colmados de familias platenses, lo que daba alegría y animación”. Al igual que los cuentos de hadas, todo parecía uno de esos finales felices, pero la realidad es que alguien aun no había mostrado sus dientes.
El 6 de agosto un tren había sido detenido por los revolucionarios en la Estación Hadeo, pero luego de unas horas lo dejaron continuar. Aquí viajaba el Dr Carlos Pellegrini, quien volvía a toda prisas desde Rosario de la Frontera (Salta). A su interpretación el Ministro Del Valle era un peligro para la oligarquía nacional y el status quo. 
El mismo 7 de agosto comenzaron las reuniones con los legisladores que respondían a Pellegrini, Roca y Mitre. Tres días más tarde, e ignorando el acuerdo del Poder Ejecutivo Nacional con la Provincia de Buenos Aires, el Congreso aprobó una nueva intervención federal en el territorio bonaerense. Esto no solo dinamitaba el ascenso del radicalismo y la convocatoria a elecciones, sino que también atacó la credibilidad y fuerza de Presidente.

A las 14 horas del 12 de agosto ocurrió una reunión clave entre el Presidente y su Gabinete. Fue entonces cuándo el ministro Aristóbulo Del Valle se enteró de la nueva intervención. Inmediatamente pidió ser nombrado en dicho cargo. Sin dudas era el oficialista con mejor imagen para los rebeldes y podría evitar un nuevo levantamiento. Pero el Dr Luís Sáenz Peña, además de haber recibido una ley votada casi por unanimidad, también había recibió un consejo: el interventor debía ser Carlos Tejedor, una de las figuras más cuestionadas del momento. Había desconocido la Constitución Federal de 1853, creo el Estado-Nación de Buenos Aires (1852-1861), y más tarde lo volvió a intentar en 1880 al rechazar las elecciones y la federalización de Capital Federal. Siempre mediante el uso de las armas. 
Este polémico nombre habría sido propuesto por el gobernador renunciante Julio Costa, aunque los historiadores Julio Noble y Roberto Etchepareborda, no se han puesto de acuerdo en si el contacto fue con Pellegrini de intermediario o directamente con Sáenz Peña. Pero más allá de cómo se construyó la segunda trama política, el hecho es que el ministro Del Valle no pudo tolerar el abrupto giro presidencial. No solo se traicionaban los acuerdos del 9 de agosto, sino que también se le entregaría todo el poder a un adversario personal y los rebeldes tendrían motivos para retomar las armas. Acto seguido renunciaron los ministros Del Valle (Guerra y Marina), Demaria (Hacienda), López (Interior) y E. Quintana (Justicia). Unos meses más tarde también renunció Valentín Virasoro de la cartera de Relaciones Exteriores. Literalmente hablando, todo el gabinete rechazó el abrupto cambió.


Finalmente ese día Carlos Tejedor no fue nombrado como interventor. Pero a las costas del Río Santiago si llegó el General Bosch, a bordo de la bombarda “Río Bermejo” y “Maipú”. También trajo consigo dos batallones de infantería de línea y uno de marineros. Se instaló en el puerto y recibió la comitiva provincial encabezada por el gobernador Juan Carlos Belgrano e Hipólito Yrigoyen. Los levantamientos armados habían terminado en todo el país. El único ejército rebelde en pie estaba en La Plata, semi desarmado, aislado y amenazado por un ejército profesional muy bien pertrecho. La orden era acelerar el desarme y retiro de las milicias como se habían comprometido con el ahora ex Ministro Del Valle.
La ciudad volvía a quedar merced del miedo, la angustia y la opresión; pero esta vez por quienes querían entrar. Los comercios y las ventanas amanecieron encerrados. Las banderas desaparecieron gradualmente. En el hipódromo las tropas ya no festejaban, se preparaban para un nuevo enfrentamiento, a la espera de baño de sangre peor al de 1890. O incluso se temía que en estas tierras comenzaría una nueva y generalizada guerra civil.

Las negociaciones fueron largas e intensas entre Nación y Provincia. Los primeros necesitaban una pacificación rápida, antes de que comiencen nuevos levantamientos por todo el país. Los bonaerenses necesitaban garantizar un futuro y un poder más competitivo, con más oportunidades. Los radicales se comprometieron a terminar con el desarme y disolución de las tropas, mientras que Nación no nombró un gobierno provincial de facto.
El 13 de agosto las milicias radicales marcharon sobre la Plaza de la Legislatura (San Martín). Dejaban sus armas a un costado e ingresaban a la estación de trenes (Pasaje Dardo Rocha) para volver a sus casas. El momento no fue fácil; había insultos, empujones y provocaciones. Las revanchas y los castigos habían sido comunes después de la Revolución del Parque (1890), y estaba el temor de que se vuelvan a repetir. 
Aproximadamente a las 16 horas comenzó y se descontroló una riña. Los disparos comenzaron a retumbar dentro de la Estación. Un infante y dos revolucionarios cayeron muertos en el medio del tumulto, mientras que otros 17 rebeldes resultaron heridos. La serenidad solo volvió después de una acalorada discusión entre el Coronel Martín Yrigoyen y el General Bosch. Había logrado una masacre mayor.



Mientras tanto el Ejército Nacional rodeo la Casa de Gobierno, el Palacio Legislativo y los Ministerios. Dejaban que las personas evacuaran los edificios, pero no que volvieran a entrar. Se trataba de un estado de sitio no declarado en contra de las Instituciones de la Provincia de Buenos Aires. El Gobierno Provisional intentó comunicarse con la Nación en reiteradas oportunidades, pero la respuesta siempre fueron negativas y silencios absolutos. De este modo Juan Carlos Belgrano y dos de sus ministros jugaron su última carta. Viajaron hasta Buenos Aires para solicitar una audiencia urgente con el Presidente y el nuevo Ministro del Interior. Pero nuevamente encontraron un rotundo “no”. Nuevamente se había roto el acuerdo.
Finalmente el 14 de agosto se difundió un folleto en nombre de la Junta Revolucionaria. Anunciaban que “no tiene otro recurso que devolver al pueblo el mandato que del pueblo recibió en momentos difíciles, cuando la revolución dominaba con aplauso la casi totalidad de la Provincia”. Con fin de evitar consecuencias más graves contra propios y locales, entregaron el Poder.
El 14 de agosto se intervinieron las provincias de Buenos Aires y Santa Fé. El 18 fue el turno de San Luis. Además el 17 se había declarado el Estado de Sitio prohibiendo las reuniones, algunos derechos individuales y los periódicos opositores. En el territorio bonaerense Eduardo Olivera asumió el 18 de agosto. Previamente había sido uno de los fundadores de la Sociedad Rural Argentina. Para su gobierno nombró un gabinete con fuerte presencia de mitristas (Unión Cívica Nacional) y Costita (Partido Autonomísta Nacional / Ala Modernista. Por su parte el Presidente Luís Sáenz Peña hizo algo similar, encabezando su mesa con la figura de Manuel Quintana. En pocas palabras, el ex Presidente Bartolomé Mitre fue el ganador pese a no tener el mejor ejército, cargos estratégicos ni aliados solidos.

Epílogo.

Hay muchas formas de construir el camino hacía el Poder, pero normalmente cuánto más heridos y traicionados quedan, más difícil es conservarlo. Es un camino por dónde nacen tiranías o gestiones que solo alargan su agonía.
El control de los ministerios no le duró mucho tiempo a los mitristas. En septiembre de 1893 Eduardo Olivera tuvo que renunciar luego de cerrar a Legislatura. Los partidarios de Costa no lo dejaban gobernar ni cumplir su meta de celebrar elecciones. Además el General Bosch era mal visto por simpatizar con los costistas y los roquistas. 
De este modo terminó asumiendo Lucio Vicente López, miembro del PAN del ala “modernista” y con ideas propias. Este inesperado giro trajo el retorno del amado ingeniero Pedro Benoit como “Intendente en Comisión”. Con este nombramiento López esperaba pacificar el ambiente local, aunque al ex Presidente Roca no le gustó la movida porque seguía sospechando del Dr Dardo Rocha. De todos modos la llegada de Benoit permitió que se regularicen los impuestos, deudas y planificación urbana que había sido abandonada por la gestión de Goyena (costista-roquista). 
Finalmente el eje Mitre-Roca-Pellegrini-Costa habían ganado la rebelión, pero fueron perdiendo la unión. Crecieron las internas, las rivalidades y las desconfianza. Mientras que el Presidente Luís Sáenz Peña, solo y extorsionado por sus propios padrinos políticos, también terminó por renunciar en 1895.
 
Tristemente las elecciones de 1894 no fueron felices. El radicalismo obtuvo la mayoría de los votos, pero no fueron suficientes para controlar el Colegio Electoral y se determinó que Guillermo Udaondo sería el nuevo gobernador electo. Miembro de la Unión Cívica Nacional, puso una de cal y otra de arena. Pero esta ya es una historia de otro color.


Para realizar este breve resumen sobre la turbulenta Revolución de 1893, con epicentro en la ciudad de La Plata, se consultaron las siguientes trabajos biográficos y de investigación histórica:

- “La ciudad de La Plata y los hechos revolucionarios de 1893”, de la Doctora en Historia Edith Carmen Debenedetti. Año 1972. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Repositorio de la Universidad Nacional de La Plata.
- “1893 levantamiento, revolución y desarme de la provincia de Buenos Aires”, del Dr y bibliotecario Luís Ricardo Fors. Año 1895. 
- “Gobernabilidad en la provincia de buenos aires en tiempos roquistas. Revoluciones y legitimaciones (1880- 1904)”, de Guillermo Eduardo Colombo. Año 2019. Facultad de Humanidades, Departamento de Historia. Universidad Nacional de Catamarca.


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¿A dónde reside el Poder? se preguntaba Lord Tyrion en la serie Games Of Thrones. Una pregunta muy válida para comprender la Revolución de 1893, cuando cuatro sectores se disputaron la Casa de Gobierno.  Una historia plagada de promesas, traiciones, rebeldes, legalistas, oligarcas y militaristas. Una página dónde incluso la Provincia de Buenos Aires estuvo al borde de quedar totalmente disuelta.

Una promesa Incumplida.

El 29 de julio de 1890 la Revolución del Parque había sido vencida, pero la gestión del Presidente Juárez Celman estaba herida de muerte. Detrás de si dejó un país en ruinas por la mega crisis económica, la cuál incluyó la quiebra del Banco Nación. De este modo asumió el Dr Carlos Pellegrini, quien recibió un préstamo de los sectores oligárquicos para saldar los próximos vencimientos de deuda externa y salir del default. Pero este favor tuvo su precio, en las elecciones Presidenciales de 1892 ellos elegirían los candidatos, los ganadores y los gabinetes.
En la Provincia de Buenos Aires las cosas no marchaban mejor, sino más bien lo contrario. En mayo de 1890 el gobernador Máximo Paz; conocido por su hipercorrupción y ahogar presupuesto de la ciudad de La Plata; entregó el mando a su cuñado Julio A. Costa. Llegadas las elecciones de 1892, anunció su respaldo al Dr Roque Sáenz Peña y atrajo el compromiso de otros cinco gobernadores (Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Córdoba y Santiago del Estero). 
En Capital Federal, preocupados por el poder que recuperaban las provincias; los ex Presidentes Mitre, Roca y Pellegrini cerraron un nuevo acuerdo electoral. Juntos orquestaron una Lista para fracturar al Partido Modernista (sub rama del PAN) y vencer a la Unión Cívica Radical.
Lejos de las sorpresas, la boleta ganadora fue la oficialista, encabezada por el Dr Luis Saenz Peña y José Evaristo Uriburu (tío del militar golpista de 1930). El Presidente electo era un político de carrera, pero con 70 años y sin base propia. Es decir que su triunfo se debió a dos factores. En primer lugar, el modernista Roque Saenz Peña retiró su candidatura para no competir contra su padre. Mientras que en segunda instancia, esta "Fiesta de la Democracia" no tuvo nada de democrático. El voto era cantado, se detenían a los opositores y además Carlos Pellegrini había declarado el "Estado de Sitio". Con gran parte de los dirigentes presos, la UCR llamó a un boicot nacional. Finalmente solo votó el 2% de la población, y el 95% del Colegio Electoral quedó en manos del oficialismo.
La fragilidad de la gestión de Luís Peña quedó demostrada en lo efímero que fue su gabinete: en menos de un año renunciaron 20 ministros. Poco a poco los gobernadores comenzaron a organizar sus propias milicias frente a las rebeliones e intervenciones federales. Su única estabilidad provenía del eje Mitre-Roca-Pellegrini, pero tampoco eran precisamente muy confiables.

Los Complot.

Si algo no le faltaba al Dr Luis Saenz Peña, eran los complots en su contra: radicales, roquistas, mitristas y hasta costistas. En los primeros días de julio de 1893, impotente para resolver la crisis política, Sáenz Peña decide renunciar; pero sus mentores (Mitre, Roca y Pellegrini) se oponen. De este modo, el 5 de julio de 1893, busca ayuda en el santafesino Aristóbulo del Valle, a quien nombra “Ministro de Guerra” y le encarga la conformación de un nuevo gabinete. Una etapa que fue conocida como el "Ministerio de 36 días".
En efectos prácticos, Del Valle fue quien gobernó la Nación con el objetivo de una reparación institucional. En primer lugar ordenó el desarme absoluto de las milicias provinciales porque violaban el Artículo 108 de la Constitución Nacional. De este modo esperaba restituir el monopolio de la fuerza militar y evitar nuevos levantamientos. Esto afectó principalmente a las provincias de Corrientes y Buenos Aires. Su segundo acto fue más polémico y fatal. 
Junto al Ministro de Hacienda Mariano Demaria, el 19 de julio intervinieron el Banco de la Provincia de Buenos Aires bajo un plan “moralizador” y contra de la corrupción. Esto permitió descubrir un entramado de negocios ilícitos encabezados por el propio gobernador Julio Costa: venta de tierras públicas, contrataciones irregulares y contrabando de armas. Todo se encaminaba hacía un proceso judicial e intervención federal.
En paralelo, los radicales Alejandro Alem y Bernardo de Irigoyen se reunieron con Del Valle. Aprovechando el descontento popular, el viaje de Pellegrini al interior del país y la debilidad presidencial; le propusieron realizar un Golpe de Estado. Pero el Ministro de Guerra se negó para “no sentar un funesto precedente”. Además tampoco lo veía coherente siendo parte del mismo gobierno a deponer.
Mientras que en Capital Federal ocurrían las negaciones, en las provincias se preparaban las armas. Además, el radicalismo bonaerense tenía un plan muy diferente. Encabezados por Hipólito Yrigoyen y Marcelo Alvear, pretendían generar una masiva intervención federal en las provincias, desbaratar el poder de Roca-Pellegrini, modificar la Ley Electoral y convocar a elecciones Presidenciales.
Por su parte Bartolomé Mitre convocó a la Unión Cívica Nacional para dar un Golpe de Estado en la Provincia de Buenos Aires. Y ni lento ni perezoso, el gobernador Julio Costa también movió sus fichas para forjar alianzas defensivas e iniciar un Golpe contra Luís Saenz Peña.

Los Sucesos.

Durante la madrugada del 29 de julio de 1893 comenzaron los primeros movimientos. Las boinas blancas se asomaron a las calles en pequeños grupos hasta las casas dónde se guardaban las armas. En la ciudad de La Plata se había designado un domicilio secreto en 36 y 115, pero los militantes encabezados por Juan Guezález, Miguel Gutiérrez y Luís Monteverde no pudieron acceder. Peor aun, a las pocas horas todos los dirigentes locales detenidos por orden del gobernador que ya sabía del movimiento sedicioso. Sea por desorganización o desbarajuste, el primer movimiento en La Plata se frustró. Pero por el contrario, el levantamiento fue exitoso en 80 de los 82 distritos bonaerenses. También se sublevaron con éxito las provincias de San Luís y Santa Fé.
Durante los primeros instantes Julio Costa organizó la defensa del microcentro con ayuda del Coronel Ramón Falcón (Represor de la Semana Roja – 1909). También nombró una Junta Ejecutiva de Guerra encabezada por Miguel Goyena y los vocales Domingo Rebución, Sebastián Casares y Guillermo Nunes. Por su parte Rafael Hernández fue nombrado Jefe del Detall y Alberto Huergo como Comisario de Guerra.
Lo primero fue instalar cantones defensivos la Casa de Gobierno, el Ministerio de Hacienda, la Estación de Ferrocarril (Pasaje Dardo Rocha), el Colegio Nacional, Palacio D’Amico, la confitería de 7 y 55, el Club Hípico, en la esquina de 3 y 42 y en los bancos Provincia, Hipotecario e Italia. Para cubrir los puestos se convocó a las fuerzas policiales y militantes. Además el gobernador firmó un decreto para que todos los empleados públicos asistan a defender los ministerios bajo la amenaza de despedirlos. Pero esta gran convocatoria terminó por ser hueca. Pasadas las primeras 48 horas, el Jefe de la Policía Carlos Gaudencio comunicó que las fuerzas reunidas se componían por 250 efectivos y 100 empleados públicos / vecinos. Una asistencia muy débil si consideramos que la ciudad tenía cerca de 62.254 habitantes, de los cuales unos 3.663 trabajaban en la administración pública en 1890.
Un dato de color es que para organizar las defensas el Gobernador intervino la Tesorería General, y mediante dos decretos ordenó la entrega de 400 mil pesos al señor Ignacio Córdoba. Con estos fondos se debía cubrir los gastos operativos. Curiosamente los pagos se hicieron el 4 y 7 de agosto por un monto de 355.150 pesos; ósea que $64.850 desaparecieron en el camino. Del total restante, unos $240 mil llegaron a las manos de quienes organizaban la logística y defensa; mientras que otros $73 mil se habrían utilizado en “gastos extraordinarios” y “comisiones de carácter reservado”.

La Unión Cívica Nacional (Mitre), comandada por los experimentados General Manuel Campos y Coronel Franklin Rawson tomaron las Barracas del Sud, Chivilcoy, Quilmes y Berazategui. Junto a sus 2000 milicianos avanzarían sobre La Plata utilizando las vías del tren.
La vereda radical era aun más peligrosa. Luego de triunfar en la mayoría de los distritos, las fuerzas de Hipólito Yrigoyen y Marcelo Alvear comenzaron a congregarse en Temperley, dónde establecieron un Cuartel General. En pocos días se reunieron 66 delegados y 8000 combatientes. Esta cifra aun podría crecer porque habían quedado guarniciones locales y aun llegaban nuevos adherentes.


Mientras se reposicionaban las unidades triunfantes de cada bando, se abrieron las primeras negociaciones. El gobierno nacional, por consejo del Ministro Del Valle, adoptó una postura neutral en la provincia y atenta en Capital Federal. El ex Presidente Julio Roca, desde la intransigencia, se encargó de la represión en las provincias y dentro de las Fuerzas Armadas. El gobernador Julio Costa acordó con Alejandro Alem y Bernardo de Yrigoyen una acción conjunta “radical-modernista” para sustituir al gobierno nacional; pero Alvear e Yrigoyen eran los Jefes Revolucionarios y se negaron.
El 4 de agosto el gobernador bonaerense decidió concentrar sus mejores tropas, bajo las órdenes del comandante Falcón, en el cruce de Ringuelet. Se presuponía que aquí si o si deberían confluir las dos columnas revolucionarias. Además también se dañaron los puentes y vías. La maniobra era arriesgada porque para esto debió desproteger el casco urbano y los barrios periféricos, dónde ya había 215 detenidos en manos de la justicia y otros 68 por orden ministerial.
El rumor de que los rebeldes estaban en Ezpeleta hizo sonar las alarmas. El presidente del Consejo Escolar, Ignacio Ferrando, habilitó en su domicilio un hospital de sangre. La Cruz Roja se instaló en el Club Español y en el Teatro Olimpo (Coliseo Podestá). En este último se estableció un servicio sanitario completo y permanente a cargo de Esteban Molla Catalán, Felipe Sáenz Masón, Alejandro Buvoli y Emilio Debenedetti. El Consejo de Higiene organizó los hospitales e improvisó salas en la Escuela de Artes y Oficios (Plaza Rocha). Entre los médicos de guardia estuvo el prestigioso Alejandro Korn.

La situación se hacía insostenible. El desabastecimiento comenzó a sufrir efecto. Los familiares de los altos funcionarios públicos habían huido hacía Capital Federal con todo lo que pudieron cargar. Fue entonces cuándo el General Francisco Bosch (roquista) le propuso al ministro Del Valle viajar hasta Punta Lara en la cañonera “Constitución” y exigir la renuncia de Julio Costa. En paralelo el ex gobernador y fundador de la ciudad, Dr Dardo Rocha, intentó reunir a todos los ex mandatarios bonaerenses para exigir la renuncia de Julio Costa y quedar a disposición de la Nación. Esta segunda opción no prosperó por las objeciones, intereses y temores de algunos invitados.
El General desembarcó durante la madrugada de 5 de agosto y se dirigió a la Casa de Gobierno. Luego de un día cargado de tensión, esa misma noche Julio Costa presentó su renuncia a la Legislatura y se embarcó para abandonar el territorio. Y volviendo a los datos de color, uno de sus acompañantes fue Guillermo Nunes, quien había recibido 55 mil pesos para “gastos extraordinarios” durante la rebelión.
La tensión La Plata era máxima. Las tiendas estaban cerradas. Los sospechosos eran detenidos. Se prohibieron las reuniones mayores a cuatro personas durante el día, y de 2 personas durante la noche. También estaba prohibido subirse a las azoteas, miradores y balcones altos. Solo se podía ondear banderas argentinas o de la Cruz Roja.
Se podría pensar que la renuncia de un gobernador corrupto in extremis, y vil traidor hasta con sus aliados, traería paz y organización. Pero no, no es lo que pasó. El vice Gobernador y Presidente del Senado, Víctor del Carril, tras dudar durante todo un día, también renunció. Y en conocimiento de la doble acefalía, esa tarde del 7 de agosto, los Ministros Nacionales Del Valle y Quintana se embarcaron en las torpedera “Maipú” y bombardera “Bermejo”. Estaban al frente de 600 efectivos profesionales de los Batallones 9 y 12 de Infantería.

    

Con una Provincia doblemente acéfala, la UCR y la UCN se apresuraron su carrera hacía La Plata. 
La Unión Cívica Nacional ordenó un avance hasta el centro de La Plata. El 8 de agosto, a las 13 horas, se enfrentaron las tropas del General Campos contra las del Coronel Falcón y De la Serna. Si bien los defensores eran menos, había encontrado excelentes lugares de guarnición. Durante dos horas se intercambiaron disparos y escaramuzas; pero ninguna acción se volvía decisiva. Desde el centro de la ciudad se escucharon los fogonazos y comenzaron a llegar los primeros heridos.
Sumergidos en la incertidumbre y en la violencia desatada, el Vicepresidente del Senado Guillermo Doll asumió el mando de la Provincia por decreto. Nombra ministros, recorre los cantones céntricos y abre las negociaciones con el mitrismo. Así alcanzaron un nuevo acuerdo: juntos frenarían a los radicales. Esto implicó que se había roto el acuerdo de no agresión entre Campos e Yrigoyen. Falcón se quedó en Ringuelet para frenar el primer avance, mientras que Campos defendería Tolosa desde el margen del Arroyo del Gato. Además, si las cosas salían mal, la Unión Cívica Nacional avanzaría sobre la Casa de Gobierno para tomar el Poder antes que el radicalismo. El plan era perfecto, sin fisuras, pero en esta historia siempre hay peros.
El enorme ejército radical se movía lento, pero su política no. A las 14 horas, los 66 delegados de la Junta Revolucionaria (UCR) nombraron al Doctor Juan Carlos Belgrano como “Gobernador Provisional”. Inmediatamente el Dr Adolfo Mountier viajó hasta Ensenada para entrevistarse con el Ministro de Guerra Del Valle y exigir la rendición de la Provincia, pero este reafirmó su neutralidad. Acto seguido Mountier también se encontró con el gobernador Doll para exigir la rendición de la ciudad antes de las 17 horas.
Tras consultar a otros sectores, a las 19 horas el gobernador tomó una decisión y partió directo al Puerto de Ensenada. Lo acompañaba su ministro de gobierno julio Fonrouge y el Juez de Corte Suprema Provincial, Dr Dalmiro Sáenz. Lisa y llanamente le notificó al Del Valle que renunciaba a su cargo, disolvía todo el Gobierno Provincial y entregaba todo el control al Gobierno Federal. Dicho de otro modo, no había nadie que quiera hacerse cargo y se procedía a eliminar las instituciones. Ante el imprevisto y peligroso momento, Del Valle solicitó que todo quede registrado en un acta redactada por el propio Fonrouge.
Del Valle y Quintana le ordenaron al General Arias que movilice sus 600 hombres hasta el centro de La Plata y que asegure los puntos clave (ministerios, telégrafo y ferrocarril). Mientras tanto se disolvieron todos los cantones, se ordenó un desarme generalizado y se puso en libertad a todos los presos políticos.
Pasadas las 20 horas, el Ministro de Guerra logró comunicarse telegráficamente con el Ministerio de Hacienda de la República para notificar todos los sucesos y planes: la entrega del poder provincial, el desarme de las milicias gubernamentales, el armisticio con las dos facciones rebeldes y las intenciones radicales de continua el avance para tomar el Mando. El Dr Demaria y el Presidente Luís Sáenz Peña convocaron a una reunión de gabinete que duró más de tres horas. La resolución fue respalda el plan de Del Valle: reconocer el triunfo revolucionario y legitimar la asunción de Juan Carlos Belgrano como nuevo Gobernador Provisional.



Biografía Consultada:
- “La ciudad de La Plata y los hechos revolucionarios de 1893”, de la Doctora en Historia Edith Carmen Debenedetti. Año 1972. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Repositorio de la Universidad Nacional de La Plata.
- “1893 levantamiento, revolución y desarme de la provincia de Buenos Aires”, del Dr y bibliotecario Luís Ricardo Fors. Año 1895. 
- “Gobernabilidad en la provincia de buenos aires en tiempos roquistas. Revoluciones y legitimaciones (1880- 1904)”, de Guillermo Eduardo Colombo. Año 2019. Facultad de Humanidades, Departamento de Historia. Universidad Nacional de Catamarca.


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VIERNES 5 de AGOSTO

18:30 – Tu Forma de Ver el Mundo - Cine Municipal EcoSelect – INCAA 2
Alan es un abogado que vive inmerso en su rutina sin prestarle atención a su familia, sufre un accidente que lo deja hospitalizado. Allí conocerá a Víctor, un hombre mayor, que intentará hacerle ver la vida con otros ojos. (filmaffinity).
Dirección: German Abal.
Centro Cultural Islas Malvinas, avenida 51 y 19, plaza Malvinas Argentinas, Sala EcoSelect INCAA 2. Entrada: $100.

19:00 – Franklin, historia de un billete - Cine Municipal Select – INCAA 1
Sigue la historia de un ex luchador y una prostituta mientras intentan desligarse de una organización criminal. Promotores de boxeo sin escrúpulos, policías corruptos, narcotraficantes violentos y ladrones aficionados incompetentes luchan por el dinero y la supervivencia mientras buscan un billete de lotería ganador. (filmaffinity).
Dirección: Lucas Vivo Garcia Lagos.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. 

21:00 – 20.000 días en la Tierra - Cine Municipal Select – INCAA 1
Veinticuatro horas en la vida de Nick Cave, músico e icono cultural internacional. El filme hace también un íntimo retrato del proceso artístico, examina lo que nos hace ser lo que somos y celebra el poder transformador del espíritu creativo. (filmaffinity).
Dirección: Iain Forsyth y Jane Pollard.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. Entrada: $200.


SÁBADO 6 de AGOSTO

19:00 – Franklin, historia de un billete - Cine Municipal Select – INCAA 1
Sigue la historia de un ex luchador y una prostituta mientras intentan desligarse de una organización criminal. Promotores de boxeo sin escrúpulos, policías corruptos, narcotraficantes violentos y ladrones aficionados incompetentes luchan por el dinero y la supervivencia mientras buscan un billete de lotería ganador. (filmaffinity).
Dirección: Lucas Vivo Garcia Lagos.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. 

21:00 – La Excusa del Sueño Americano - Cine Municipal Select – INCAA 1
En el año 2002, Silvana deja su país y a su hija, Florencia, para instalarse en Miami. Allí vive como si fuera la estrella de un reality show, pero ¿realmente esa es ella? 16 años más tarde, Florencia viaja a visitarla y, con el documental como excusa, trata de conectar con su madre por primera vez. (filmaffinity).
Dirección: Florencia de Mugica y Laura Mara Tablón.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. Entrada: $200.
TRAILER: 


DOMINGO 7 de AGOSTO

17:00 – Milagros Inesperados – Casa del Pueblo La Plata
Ambientada en el sur de los Estados Unidos, en plena Depresión. Paul Edgecomb es un funcionario de prisiones encargado de vigilar la "Milla Verde", un pasillo que separa las celdas de los reclusos condenados a la silla eléctrica. John Coffey, un gigantesco hombre negro acusado de asesinar brutalmente a dos hermanas de nueve años, está esperando su inminente ejecución. Tras una personalidad ingenua e infantil, Coffey esconde un prodigioso don sobrenatural. (filmaffinity).
Casa del Pueblo La Plata (Sede Partido Socialista) Calle 49 N°729 entre 9 y 10. Entrada: Gratuita.

18:30 – Tu Forma de Ver el Mundo - Cine Municipal EcoSelect – INCAA 2
Alan es un abogado que vive inmerso en su rutina sin prestarle atención a su familia, sufre un accidente que lo deja hospitalizado. Allí conocerá a Víctor, un hombre mayor, que intentará hacerle ver la vida con otros ojos. (filmaffinity).
Dirección: German Abal.
Centro Cultural Islas Malvinas, avenida 51 y 19, plaza Malvinas Argentinas, Sala EcoSelect INCAA 2. Entrada: $100.

19:00 – Franklin, historia de un billete - Cine Municipal Select – INCAA 1
Sigue la historia de un ex luchador y una prostituta mientras intentan desligarse de una organización criminal. Promotores de boxeo sin escrúpulos, policías corruptos, narcotraficantes violentos y ladrones aficionados incompetentes luchan por el dinero y la supervivencia mientras buscan un billete de lotería ganador. (filmaffinity).
Dirección: Lucas Vivo Garcia Lagos.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. 

20:30 – Antes del Amanecer - Cine Municipal EcoSelect – INCAA 2
Un joven periodista norteamericano, que acaba de romper con su novia, y una estudiante francesa se conocen casualmente en el tren Budapest-París. Entablan conversación y deciden recorrer Viena juntos durante una noche que cambiará sus vidas. (filmaffinity).
Dirección: Richard Linklater.
Centro Cultural Islas Malvinas, avenida 51 y 19, plaza Malvinas Argentinas, Sala EcoSelect INCAA 2. Entrada: $200.

21:00 – Gummo - Cine Municipal Select – INCAA 1
En un pequeño y aburrido pueblo americano, devastado por un tornado, un grupo de adolescentes marginales pasa sus ratos libres cazando y torturando gatos, robando locales y esnifando pegamento. Mientras tanto, una madre que quiere que su hijo aprenda a bailar claqué en memoria de su difunto marido; una joven busca desesperadamente su gato, y un chico pasea por las calles con unas enormes orejas rosas de conejo. (filmaffinity).
Dirección: Harmony Korine.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. Entrada: $200.


LUNES 8 de AGOSTO

18:30 – Tu Forma de Ver el Mundo - Cine Municipal EcoSelect – INCAA 2
Alan es un abogado que vive inmerso en su rutina sin prestarle atención a su familia, sufre un accidente que lo deja hospitalizado. Allí conocerá a Víctor, un hombre mayor, que intentará hacerle ver la vida con otros ojos. (filmaffinity).
Dirección: German Abal.
Centro Cultural Islas Malvinas, avenida 51 y 19, plaza Malvinas Argentinas, Sala EcoSelect INCAA 2. Entrada: $100.

19:00 – Franklin, historia de un billete - Cine Municipal Select – INCAA 1
Sigue la historia de un ex luchador y una prostituta mientras intentan desligarse de una organización criminal. Promotores de boxeo sin escrúpulos, policías corruptos, narcotraficantes violentos y ladrones aficionados incompetentes luchan por el dinero y la supervivencia mientras buscan un billete de lotería ganador. (filmaffinity).
Dirección: Lucas Vivo Garcia Lagos.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. 

20:30 – Buena Vida Delivery - Cine Municipal EcoSelect – INCAA 2
Hernán tiene 24 años y un precario trabajo de mensajero. Desde que su familia emigró a España huyendo de la crisis por la que atraviesa Argentina, vive solo en su casa familiar, ahora vacía y llena de recuerdos. Está enamorado de Patricia (Pato), una empleada de una estación de servicio que está buscando hospedaje. Hernán se ofrece a alquilarle una habitación de su propia casa. Al poco tiempo de convivencia comienza una relación amorosa aparentemente idílica. Pero, sorpresivamente, la familia de Pato llega desde una ciudad del interior y se alojan por una noche. (filmaffinity).
Dirección: Leonardo Di Cesare.
Centro Cultural Islas Malvinas, avenida 51 y 19, plaza Malvinas Argentinas, Sala EcoSelect INCAA 2. Entrada: Gratis.

21:00 – Que Bello es Vivir - Cine Municipal Select – INCAA 1
George Bailey (James Stewart) es un honrado y modesto ciudadano que dirige y mantiene a flote un pequeño banco familiar, a pesar de los intentos de un poderoso banquero por arruinarlo. El día de Nochebuena de 1945, abrumado por la repentina desaparición de una importante suma de dinero, que supondría no solo la quiebra de su banco, sino también un gran escándalo, decide suicidarse, pero cuando está a punto de hacerlo ocurre algo extraordinario. (filmaffinity).
Dirección: Frank Capra.
Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, calle 50 y 6, Sala Select INCAA 1. Entrada: Gratis.


https://www.visitalaplata.com.ar/2019/12/ayudanos-crecer.html
El jueves 11 de agosto vuelve al CC Pasaje Dardo Rocha una de las exposiciones más importantes y esperadas del año: “La Plata Construye – Edición 2022”. Un mega evento dedicado a la industria de la construcción, amoblamientos y decoración.

Con la vuelta de la presencialidad, la Expo La Plata Construye celebra el reencuentro tras la pandemia. En esta ocasión se realizará entre desde jueves 11 de agosto hasta el lunes 15 en el horario de 13 a 21 horas. El precio de la entrada será de $500.
Los asistentes podrán recorrer los stand de las inmobiliarias, constructoras, productores de nuevas tecnologías, aberturas, pisos, sistemas de alarmas, automatización de portones, alfombras, muebles, colchonería, objetos de decoración, sanitarios, cerámicos, pinturas, revestimientos, jacuzzis, hidromasajes, cortinas, muebles de cocina y vestidores, construcción en seco y steel framing. Literalmente hablando: Todo lo necesario para construir y equipar una casa, un departamento u oficina; y en un solo lugar.

    

En simultáneo se realizarán charlas informativas y de formación que se irán anunciando en las redes sociales oficiales @laplataconstruye.
Además el día viernes, entre las 8 y las 13, se realizará una ronda de los negocios de la construcción y rubros afines. Será un espacio dónde se podrá ofrecer productos y servicios vinculados al rubro. La participación es gratuita y no es necesario ser expositor. El único requisito será completar la pre-inscripción.

“La Expo La Plata Construye” es mucho más que solo una iniciativa del sector. También es una apuesta por la región y una prueba latente de que las crisis son pasajeras. Pues a fin de cuentas la Expo nació en el año 2001, en plena crisis y estallido. Fue una idea y un voto de esperanza que se transformó en una oportunidad para muchos emprendedores. Ya pasaron más de 20 años, y ahora esta Expo ya es una tradición.

PH: @laplataconstruye


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En todas las ciudades existen historias que despiertan acalorados debates. Uno de ellos nació exactamente el 8 de agosto de 1952, cuándo la ciudad de La Plata cambió su nombre por el de “Eva Perón”. Para muchos es una curiosidad más de la historia, pero otros aun lo viven como una gran batalla épica.

Antes que nada es necesario comprender que los nombres que tenemos las personas, urbes y países son construcciones culturales que nacen y se desarrollan. No son cambios cotidianos ni frecuentes, pero ocurren. Paris, San Petersburgo o Estambul son un ejemplo de que estas cosas ocurren más allá de las valoraciones personales de cada caso.

Volviendo a la Argentina, cuándo en 1882 se fundó la Ciudad de La Plata, su nombre fue elegido por el legislador Dr José Hernández. Su idea era homenajear al Río de la Plata, base de la economía e historia del país. Además los españoles pensaron que el color y brillo del agua era porque había un yacimiento de plata, cuyo nombre en latín es “argentum”. Esta explicación, enmarcada en la necesidad de consolidar una identidad nacional, forjó el nombre de nuestra Capital.
La historia podría haber terminado acá, pero el 1952 el Poder Legislativo de la Provincia de Buenos aprobó el rebautizo por el de “Ciudad Eva Perón”. Este inesperado giro marco un antes y un después. Hubo personas que amaron el cambio, y otros que lo odiaron. Incluso después de 70 años, para algunas sigue siendo un acalorado tema de debate.

    

¿POR QUÉ SI AL CAMBIO?
En la Argentina de los años 50 ocurrían dos sucesos simultáneos. Por un lado se vivía una nueva etapa de expansión territorial que implicaba la fundación de ciudades/provincias. En paralelo se había consolidado nuevamente el culto a las figuras políticas, también conocido como caudillismo o personalismo. Y es necesario recordar que esto no una condición exclusiva del Partido Peronista. También si vivió con Bartolomé Mitre, Julio Roca, Manuel de Rosas, Máximo Paz y Adolfo Alsina; entre muchos otros.
Dado este contexto, el 26 de julio de 1952 falleció la Primera Dama Eva Duarte de Perón, la segunda imagen más importante de su espacio político. Una persona que estuvo muy vinculada a las clases obreras, los servicios de beneficencia y la consagración del sufragio femenino. No era la única ni la primera en perseguir estos objetivos, pero si la más visible del momento. Por ende su repentina muerte de cáncer, a los 33 años, generó una conmoción y una ola de homenajes por todo el país. 
La Central General de Trabajadores fue la primera en lanzar la propuesta luego de recibir y contabilizar solicitudes para que una ciudad lleve el nombre de Eva Perón. De este modo el Senador Nacional Héctor Cámpora promovió la postulación de La Plata porque era el lugar de dónde habían llegado más cartas. Acto seguido, por recomendación del Congreso de la Nación, los Legisladores Bonaerenses aprobaron de la Ley Provincial N°5685.
Si bien fue un tratamiento sobre tablas y si cuerpo argumentativo, más allá de la discusión pública, se podía hacer una traza histórica entre la ex Primera Dama y la Ciudad. La gesta peronista del 17 de octubre de 1945 comenzó en los barrios de Berisso/Ensenada, encabezada por Eva Perón y Cipriano Reyes, territorio que aun era parte del Partido de La Plata. Además el 22 de octubre de 1945 se casaron en la iglesia San Francisco de Asís. Y desde entonces recurrentemente volvían a la ciudad para los festejos del 19 de Noviembre.
Por otro lado, era perfectamente normal que tras la muerte de un político se bautizara una plaza o ciudad en tributo. Cuándo murió el dictador Uriburu, la ciudad de Zárate cambió su nombre hasta 1946. Peor aun, el Partido de Morón se llamó “6 de Septiembre” en reconocimiento al Golpe de 1930. Previamente también el Partido de Arrecifes adoptó el de “Bartolomé Mitre” cuándo aun el ex Presidente estaba vivo.

    

¿POR QUÉ NO AL CAMBIO?
Podríamos quedarnos con la explicación más sencilla: los conservadores, odiaban la figura de Eva porque era mujer y popular. Incluso se podría alimentar el mito de que La Plata era un bastión de ideologías conservadoras y “gorilas”. Pero hacer esto sería repetir el mismo falaz discurso de la Dictadura Militar (1976) cuándo aducían que aquí había un crisol de subversivos izquierdistas.
El origen de la discordia se puede remontar fácilmente hasta 1882, cuándo se fundó la ciudad de La Plata. Aquél día, recordando la crueldad de la Guerra Civil y del Caudillismo, el Dr Dardo Rocha dijo: “(…) esperando que aquí queden sepultadas para siempre, las rivalidades, los odios, los rencores y todas las pasiones que han retardado por tanto tiempo la prosperidad de nuestro país”. Dicho de otro modo, la urbe nació siendo un bastión en contra del personalismo y el verticalismo sin distinción de ideologías. Por eso mismo luego ocurrieron continuos levantamientos contra el liberalismo personalista de Julio Roca y Juárez Celman.
Muchas veces nos preguntamos ¿Porqué nuestras calles tienen números en vez de nombres? Nuevamente, es por la identidad antipersonalista. El Intendente Marcelino Aravena (1886-89) desarrolló y aplicó una numeración de las casas a partir de las cifras que hay en las calles. ¿Lo hizo porque estaba aburrido? No. Lo hizo porque era estaba en contra del caudillismo que resurgía en la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Máximo Paz. Cada vez que se intentó revertir la situación, todo quedó solo en los papeles. Los platenses ya se habían acostumbrado a los números. Hasta con el bautismo de las plazas ocurrieron estos conflictos. No por nada el Parque Vucetich tiene el cartel de “Parque San Martín”
Para empeorar las cosas, el Golpe de Estado de 1930 solo causó más caos en la región. Durante muchos años la ciudad fue un bastión cívico, popular, académico y vanguardista. Por estas calles caminaba Salvadora Onrubia (anarquista), Julieta Lanteri (Partido Nacionalista Feminista), Alfredo Palacios (Partido Socialista) y el mismo Hipólito Irigoyen (UCR). Gobernar la ciudad desde la imposición totalitarista no fue fácil. Entre 1930 y 1945 hubo 20 jefes comunales, de los cuales 15 eran interventores de facto que no duraban ni un año. El panorama dentro de la Universidad tampoco era alentador. En el mismo lapso hubo 11 Presidentes/Interventores.
Este nivel de conflicto se materializó en el Parque Saavedra, cuándo se intentó crear un Parque Botánico en homenaje al ex dictador. ¿Qué pasó? No duró ni 10 años porque la gente y los políticos locales no querían dicho culto.
Ahora bien se podría pensar que la situación mejoró con el retorno de la democracia de 1946 y los legítimos avances sociales que brindó la presidencia de Juan Domingo Perón. No por nada el Frente Peronista logró el 63% de los votos bonaerenses en 1951. Pero la otra cara de la historia es que en la ciudad de La Plata se mantuvieron los comisionados-interventores hasta 1950. Para empeorar las cosas, primero por la intervención federal del 8 de marzo de 1940, y luego por la Ley Provincial N°5542 de 1949, ciudad Capital no tenía derecho a poseer un organismo legislativo. Esta ley que prohibía la legislación local se mantuvo vigente hasta 1958.
A la precaria situación de los poderes municipales se sumó un tenso proceso social. La Universidad logró el ansiado ingreso gratuito, pero perdió la autonomía de gobierno. Los clubes ganaron prominencia, pero se los obligó a repartir material de política partidaria. Los empleados públicos ganaron muchos legítimos derechos, pero se los obligaba a afiliarse al partido y jurar lealtad a la doctrina. El Doctor René Favaloró fue uno de los perjudicados. Además en la ciudad de La Plata vivían muchos inmigrantes italianos que habían sufrido los horrores del fascismo italiano y veían con pavor cualquier cosa que pudiera asemejarse. Esto incluía el culto hacía las figuras políticas. En estos años también se habían acuñado términos como "Santa Evita" o "Protectora Espiritual de la Nación".

    

Tal vez el problema no haya sido el cambio del nombre de la ciudad; sino más bien los tiempos, las formas  y el lugar. La Capital Provincial llevaba 70 años con costumbres anti-personalistas. Ni siquiera había un gran culto al Dr Dardo Rocha porque él mismo lo rechazó en su testamento. Y si bien para 1951 se estaba recuperando y ampliando la democracia, en La Plata no estaba ocurriendo por culpa de los mismos que aprobaban el rebautismo de la Capital. ¿Cuánto podía durar una imposición de cultura personalista en una ciudad con ADN anti-personalista? Por las buenas, no mucho.

Con el Golpe Militar del 16 de septiembre de 1955, el Partido Peronista quedó proscrito al igual que cualquier alusión simbólica. Se prohibieron las imágenes, libros y nombres que hagan referencia. Por eso el 29 de septiembre la ciudad de La Plata volvió a adoptar su nombre original. La otra cara de la moneda llegó con el Golpe de Estado Interno del General Aramburu contra el General Leonardi (22-3-1956). Este giro marcó el final de la frase “ni vencedores ni vencidos” para avanzar hacía una dictadura plena que buscaba borrar todo el legado peronista, tanto lo bueno como malo. Un criminal sendero que incluyó listas negras, censuras, persecuciones, torturas y fusilamientos; incluso en la Ciudad de La Plata.

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A partir del 1° de Agosto comienza a regir el nuevo cuadro tarifario para los micros y trenes del AMBA, lo cual incluye el Gran La Plata. Recientemente también se incrementó el saldo negativo de la tarjeta Sube.

Estos cambios anunciados por el Ministerio de Transporte afectarán a todas las líneas de micros en los partidos de La Plata, Berisso y Ensenada. Se mantendrán vigentes los sistemas de "Boleto Combinado"  la "Tarifa Social".

El servicio del Tren Roca también se verá afectado. El trayecto de 12km saldrá $10,75 (hasta Villa Elisa) Entre los 12 y 24 km se incrementará a $14,25 (hasta Berazategui). En tanto el tramo completo, por encima de lo 24km, costará $17,25. Quienes no abonen con la tarjeta SUBE tendrán un tarifa única de $34,50 por boletería.
El Saldo Negativo de la Tarjeta se incrementó hace unos meses hasta el límite de menos 72 pesos.

El sistema de "pasaje combinado" se mantendrá vigente. Dentro de un lapso de 2 horas, el segundo pasaje costará un 50% menos. En tanto el tercer, cuarto y quinto trasbordo se mantienen con un 75% de descuento.
Los estudiantes primarios, secundarios y universitarios mantienen el beneficio de boleto gratuito.
La Tarifa social representa un descuento de 55% del valor y es acumulable con el sistema de boleto combinado. Afecta a jubilados, pensionados, beneficiarios de Asignación Universal por Hijo o por Embarazo, beneficiarios del Plan Progresar, Personal de Trabajo Doméstico, ex-combatientes de Malvinas, Argentina Trabaja y Ellas Hacen y quienes se encuentren inscriptos en el modelo fiscal de Monotributo social.

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