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Paseo El Bosque

Damián | 14:22 | 0 comentarios


Con 60 hectáreas, se trata del pulmón verde más grande en el casco urbano. Una red de plazas que construyen una formidable riqueza forestal y artística. Además también es hogar de alguna de las principales instituciones académicas del país como el Museo y el Planetario. Indudablemente uno de los mayores espacio recreativo para un fin de semana con atractivos para todos los gustos.

Antes de ser fundada la ciudad, el predio ya existía como una estancia perteneciente a Martín Iraola. En aquellos años se caracterizaba por poseer un amplio bosque de eucaliptos, origen de su actual nombre popular. El 5 de junio de 1882 el predio fue expropiado para construcción de la ciudad, y la estancia se la bautizó cómo “Parque de Buenos Aires". En su interior existió una casona donde pernoctaba el gobernador Dardo Rocha y también era una de las sedes técnicos para la delineación de la ciudad. 
A principios del siglo XX la histórica casa fue derrumbada y se construyó el actual estadio Juan Carmelo Zerillo del club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Durante estas primeras décadas El Bosque pierde más de la mitad de su dimensión original. Actualmente esta delimitado por las avenidas 1, 122, 60 y la calle 50.



El 11 de diciembre de 1904 se inauguró el lago artificial del Paseo el Bosque, el cual se transformó en una postal característica del lugar. Su construcción fue realizada en dos etapas por los internos de un ex-penal psiquiátrico (actual colegio Albert Thomas), quienes excavaron empleando pico y pala. Con la tierra removida se consolidó “La Montañita” que fue coronada con una pérgola en la que tocaban bandas locales. Desde sus orígenes también se instaló un puerto para góndolas, botes y catamaranes. 
El éxito recreativo del lugar hizo que a los pocos meses se retirara “La Montañita” y se construya la actual gruta a base de cemento. Si bien principal atractivo es la cascada de agua donde cada fin de semana se fotografían las parejas de recién casados y las chicas quinceañeras, el complejo mantiene muchas otras curiosidades entre sus laberintos, red de escaleras, vegetación y miradores. Desde los tres niveles que posee el circuito puede deleitarse una visión panorámica tanto del lago y sus botes como así también de gran parte de la riqueza forestal del bosque. A los laterales de las sendas se observan intervenciones artísticas que reciclan la madera de los árboles caídos por tormentas pasadas.


Entre las palmeras y el espejo de agua del lago puede observarse una enorme cúpula y un pórtico. Presente desde 1947, el Anfiteatro Martín Fierro es una de las estructuras más visibles del predio. Se encuentra prácticamente unido a la gruta mediante un pasaje de dos niveles decorado con balaustras con pilares con características dóricas. A su vez estos pilares elevan enormes maceteros con forma de copa con grabaciones alegóricas a deidades greco-romanas. Según los registros municipales, estos vasos ornamentales siguen los diseños de las crateras del siglo V y VI que presentan "dos mascarones de cabezas de fauno". Estos son una figura de la mitología griega, hijos de Zeus y protectores de los bosques, que se asocian con la imagen de los sátiros. Comúnmente estas gigantescas tazas se las asocian con los símbolos masónicos.

A través de la avenida Iraola se puede acceder al Zoológico y Jardín Botánico Municipal, el Museo de Ciencias Naturales de la UNLP y el complejo Museo-Observatorio-Planetario de la Universidad Nacional de La Plata. Tres destacadas instituciones con prestigio internacional.

Entre su riqueza forestal destaca el “Jardín de la Paz”, un monumento destinado a la hermandad de los pueblos del mundo. Fue ideado por el ingeniero Alberto Oitave e inaugurado el 19 de noviembre de 1936. En sus inicios estuvo ubicado en los actuales terrenos del Teatro Argentino bajo el lema: Todos los países del mundo representados por su flor nacional, se encuentran unidos aquí, en la más cordial amistad, por el vínculo indisoluble de la Madre Tierra”. El espacio reúne 66 banderas del mundo y las flores nacionales de cada uno. Durante años estuvo sin mantenimiento hasta que en marzo del 2015 se unieron más de 35 colectividades para su re-acondicionamiento (Fuente: diario ElDía)


La condición de “pulmón verde” del Paseo el Bosque retomó su importancia inicial cuando en 1925 se instaló la destilería y polo petroquímico de Ensenada. Desde ese entonces sus miles de árboles se transformaron también en una cortina vegetal contra la contaminación del área.

Hacía 1885 el periodista Arturo Di Castellnuovo escribió: entreveo ya la mancha espesa de una selva de eucaliptos, a medida que su tren se acercaba a la ciudad, según narra el libro LaPlata-Argentina editado por la municipalidad en 1999. Pasaron más de 130 años y su densidad forestal aun es su característica. A lo largo de sus 60 hectáreas se pueden encontrar fresnos, tilos, robles, palos borracho, jacarandas, palmeras, tipas coloradas, álamos, acacias y nogales, entre otras especies. Entre los destacados se puede localizar los Gingko Bilova oriundos de China y Japón, y un ejemplar de higueron plantado por el mismísimo Carlos Spegazzini, uno de los botánicos más importantes de Latinoamérica.

Las intervenciones escultóricas no son pocas en el gran predio, aunque a veces pasan desapercibidas. A la cabecera, en la Plaza Almirante Brown, se encuentra una de las fuentes más grandes de La Plata. Consiste en una obra de granito compuesta por cuatro grandes niveles. Una fuente por la cual se eleva una gran columna que posee figuras alegóricas a la incipiente nación. En lo alto, sobre un capitel greco-latino, la imagen del Almirante Guillermo Brown, padre de la Armada Argentina, mirando y vigilando el Río de La Plata donde combatió a las fuerzas realistas, francesas y británicas.

En el epicentro del paseo se encuentra otro de los mayores monumentos de la ciudad, este dedicado al ex-presidente Bartolomé Mitre. Un complejo que reúne figuras en bronce representativas de cada aspecto de la vida del ex-mandatario: Legislador, militar, historiador-poeta y conductor. Proyectado en 1937, la obra del artista Alfredo Bigatti vio la luz el 19 de noviembre de 1942. Sobre la escultura principal puede observarse un bajo relieve de una figura femenina que representa a la provincia de Buenos Aires.



El tercer complejo escultórico se encuentra sobre el camino que lleva al Museo de Ciencias Naturales. Conocido como Los cinco sabios, fue donado en 1942 por la Universidad Nacional de La Plata, por aquél entonces encabezada por el Dr. Alfredo Palacios. Realizado por el escultor Máximo C. Maldonado, constan de cinco bustos dedicados a los grandes académicos que pasaron la ciudad: Alejandro Korn, Florentino Ameghino, Pedro Bonifacio Palacios, Carlos Luís Spegazzini y Juan Vucetich.

En las más de 60 hectáreas pueden encontrarse cuatro esculturas en mármol realizadas por el reconocido artista italiano Pietro Costa: La Industria, La Agricultura, Las Artes y El Comercio. También completan el circuito monumental la figura del General Artigas, la representación "El Náufrago" de Emilio Andina, y la imagen del reconocido tanguero Carlos Gardel frente al Anfiteatro Martín Fierro.








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