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Plaza Juan Manuel de Rosas: El rincón de 13 y 60 disputado por un traidor, un héroe y el Restaurador

Visita La Plata | 19:41 |

Ubicada en la intersección de las avenidas 13 y 60, esta pequeña plaza posee dos características especiales que la distinguen. En primer lugar, pese a encontrarse en las puertas del microcentro platense, su interior resguarda una atmósfera de paz y serenidad digna de una plaza de barrio. En segundo lugar, su monumento principal no hace alusión a ninguno de sus dos nombres históricos.

Plaza Máximo Paz: Un primer nombre envuelto en la discordia

La historia de este predio comenzó en 1887 con su primera demarcación, aunque careció de una intervención municipal adecuada hasta 1890. Fue durante esa década cuando, gracias a la constante presión de los vecinos de la zona, se delimitaron los caminos internos y se prohibió definitivamente la circulación de jinetes a caballo dentro del perímetro.

Plaza Rosas - La Plata

A principios del siglo XX, el espacio fue bautizado en honor al gobernador Máximo Paz, quien estuvo al mando de la provincia de Buenos Aires entre 1887 y 1890. Sin embargo, esta designación no fue bien recibida en el espectro político y social de la época, ya que se trataba de una figura sumamente controversial. Para el sector fundacional, su gestión estuvo marcada por el abuso de poder, denuncias de corrupción extrema y, fundamentalmente, por el desmantelamiento del legado político de Dardo Rocha.

Según la dura mirada del exgobernador Carlos D’Amico (1), antecesor de Paz y aliado clave de Rocha, Máximo Paz logró acceder al sillón de mando gracias al apoyo directo del presidente Julio Argentino Roca. D’Amico sostenía que Roca había financiado su campaña electoral —mediante presuntos fraudes— como recompensa por lo que el rochismo denominó "Las Tres Traiciones": a los revolucionarios de 1880, a la candidatura presidencial de Dardo Rocha y al proyecto de una provincia de Buenos Aires políticamente autónoma y fuerte frente al poder central.

El Monumento al Tamborcito de Tacuarí y un escultor inesperado

Tamborcito de Tacuarí
por Félix Pardo de Tavera

En 1912, dos escuelas de la zona elevaron una propuesta para que la plaza contara con un monumento en homenaje a Pedro Ríos y su heroica actuación en la Batalla de Tacuarí. La iniciativa recibió el respaldo del Consejo General de Educación y se sancionó la Ley Provincial N° 3438 para tal fin, aunque la obra civil se demoró casi una década en concretarse.

En los años 20, el gobierno provincial contrató para esta tarea al prestigioso escultor Félix Francisco Víctor Domingo Pardo de Tavera, un inmigrante de origen filipino que venía de ganar numerosos reconocimientos en Manila, España y Francia. Pardo de Tavera se radicó y nacionalizó como argentino en 1890 tras enamorarse de una joven platense. Aunque sus obras de restauración y relieve pueden verse incluso en la Casa Rosada, su principal legado institucional fue la fundación de la Sociedad Nacional de Artes Decorativas (2).

Modelada con un marcado estilo romántico francés, en la escultura se puede apreciar la figura del niño de doce años arengando a las tropas nacionales rumbo al combate. La calidad de su trabajo se observa en el crudo realismo y en los sutiles detalles de la anatomía de Pedro Ríos, plasmando sus rasgos faciales en el preciso instante en que grita por la Independencia.

En el año 2011 el "Centro de Residentes Correntinos del Gran La Plata" colocó una placa en tributo por el bicentenario del fallecimiento de Pedro Ríos

¿Quién fue Pedro Ríos?

Plaza Rosas - La Plata

Pedro Ríos había nacido en 1798 en la provincia de Corrientes. Al estallar la Revolución de Mayo, el general Manuel Belgrano encabezó la Expedición al Paraguay y fue en ese momento cuando el preadolescente intentó sumarse a las milicias. Si bien su solicitud fue rechazada inicialmente debido a su corta edad. Ante la insistencia del niño de solo 13 años, Belgrano no tuvo más remedio que incorporarlo como lazarillo y encargado de la logística de retaguardia.

Su bautismo de fuego ocurrió en la Batalla de Paraguarí, donde se le confió el tambor de las tropas. Dos meses más tarde, el 9 de marzo de 1811, falleció heroicamente durante la Batalla de Tacuarí. Esta segunda derrota militar sellaría el fin de la campaña de Buenos Aires contra la Intendencia del Paraguay.

Gigantes verdes y un nuevo cambio de nombre

En 1935, el trazado fue sometido a una profunda replanificación y forestación que le otorgaron su fisonomía actual. Hoy en día, la plaza funciona como un pulmón verde donde grandes ejemplares de castaño de Indias, pinos, cipreses, araucarias, robles, guayabas, laureles, aromos y cedros crecen en los márgenes del microcentro, oxigenando la vida urbana de la zona.

Finalmente, el 19 de diciembre de 2001, el Concejo Deliberante de La Plata aprobó la Ordenanza Municipal N° 9376 para cambiar definitivamente el nombre del espacio por el de "Plaza Juan Manuel de Rosas". El polémico gobernador y líder de la Confederación Argentina despertó profundos amores y odios a lo largo del tiempo.

Si bien la administración de Rosas logró pacificar el territorio frente a las guerras civiles y defendió la soberanía nacional ante los bloqueos de las potencias europeas, su gestión también tomó un carácter totalitario al exigir la Suma del Poder Público, debilitando el sistema republicano. Su persecución contra los disidentes políticos (unitarios, liberales y masones) generó una enorme ola de exiliados; entre ellos, el propio Domingo Faustino Sarmiento —tras filtrarse una carta privada donde lo criticaba— y la familia de un infante Dardo Rocha, cuyos padres debieron huir a Montevideo para escapar de la Mazorca (3).

¿Cómo llegar al Parque Castelli?


Fuentes:
(1)- Libro “Buenos Aires, sus hombres, su política (1860-1890)" de Carlos D'Amico.
(2)- Informe “Nuevas perspectivas en las artes aplicadas argentinas. 1905-1915” por Elisa Radovanovic, publicado en la Revista “Temas de la Academia: Las Artes en Torno al Centenario. Estado de la Cuestión 1905-1915”. Año 2010. Academia Nacional de Arte.
(3)- Libro “Recuerdos de Provincia” de Domingo Faustino Sarmiento. Año 1850.

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