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El Árbol de San Martín en La Plata

Visita La Plata | 22:12 |

En la Plaza San Martín de La Plata, entre el murmullo de los transeúntes y la sombra de los cipreses, sobrevive un testigo silencioso de nuestra independencia. Se trata de un ejemplar con una carga simbólica incalculable: un retoño del histórico pino de San Lorenzo, aquel árbol bajo el cual el General José de San Martín redactó el parte de la victoria sobre las tropas del imperio español.

Mucho más que un árbol

El Árbol de San Lorenzo

El pino es uno de los emblemas de San Lorenzo. Bajo su sombra descansó José de San Martín el 3 de febrero de 1813, después de la batalla contra las tropas realistas. Desde allí mismo dictó el parte de guerra a Buenos Aires, bañado en su propia sangre y cubierto con el polvo y el sudor de la victoria”, escribió Bartolomé Mitre. Con esta potente imagen, el historiador y expresidente definió el profundo simbolismo que puede adquirir un ser vivo.

Al igual que un libro, un vitral o una escultura, los árboles y sus retoños funcionan como puentes hacia el imaginario colectivo. Son monumentos vivos capaces de transmitir ideas a través del tiempo. En la cultura global, casos como el Árbol de Gernika o el Árbol de Hiroshima son hitos de memoria; en nuestra región, este pino cumple esa misma misión narrativa.

Sangre, polvo y compromiso.

Batalla San Lorenzo
Museo Pettoruti - La Plata

Este ejemplar nos invita a revivir la Batalla de San Lorenzo desde la vulnerabilidad y la entrega del Libertador. Retomando las dramáticas palabras de Mitre, el relato no solo describe una acción militar, sino el altísimo precio de la libertad.

No debemos olvidar que en aquel combate San Martín estuvo a punto de perder la vida al quedar atrapado bajo su caballo. La sangre en su uniforme no era una metáfora: era el resultado de haber cargado en primera línea, arriesgándolo todo. El polvo y las heridas que el General llevó bajo la sombra del pino original son las marcas físicas de un compromiso infinito con la causa independentista, un legado que hoy sigue creciendo, en forma de retoño, en el corazón de nuestra ciudad.

De San Lorenzo a La Plata: un legado que echó raíces

El ejemplar original, conocido mundialmente como el “Pino de San Lorenzo”, se encontraba en la antigua Estancia San Miguel (hoy Convento de San Carlos). Su valor es tal que en 1940 fue declarado Monumento Histórico Nacional y, años más tarde, Árbol Histórico. Sin embargo, el celo por su protección nació mucho antes: en 1902, el Ministro Pablo Riccheri ya había ordenado cercarlo con una verja perimetral para asegurar su custodia.

El nacimiento de los retoños

Árbol de San Loreno aun vivo.
PH: banderasargentinas.blogspot

Hacia 1915, ante la conciencia de que ningún ser vivo es eterno, comenzaron los esfuerzos por reproducir el pino. El objetivo era crear "retoños" que permitieran distribuir su historia por todo el país.

Uno de esos brotes encontró su hogar definitivo en nuestra Plaza San Martín. El 17 de agosto de 1943, en un acto cargado de emotividad, el Club Universitario de La Plata colocó a sus pies una placa que resume perfectamente su esencia: “Retoño del Pino de San Lorenzo: Dios le dio vida, San Martín historia”.

El ciclo de la vida: del árbol padre al heredero platense

Investigaciones científicas del INTA y de la Universidad Nacional de Rosario confirmaron en 2017 que el "árbol padre" tenía aproximadamente 215 años. Al ser una especie europea, se estima que llegó a esas tierras en 1796, junto con la instalación del convento y su huerta.

Lamentablemente, el histórico pino de Santa Fe falleció en octubre de 2012. Los daños acumulados por un tornado en 1999 y tormentas posteriores precipitaron su final. Aunque fue una pérdida dolorosa, el árbol cumplió con el ciclo biológico natural de su especie (entre 200 y 300 años). Su muerte física solo resalta la importancia del ejemplar que tenemos en La Plata: hoy, nuestro pino es el encargado de mantener vivo aquel refugio de libertad.

El Árbol de San Lorenzo en la Plaza San Martín.
El Centro Cultural Dardo Rocha de fondo.

¿Una historia que agoniza?

A punto de cumplir un siglo de vida, el "hijo platense" del Árbol de San Lorenzo acarrea una historia de supervivencia tan particular como la del General. Según explicó el ingeniero agrónomo Alfredo Benassi en una entrevista con el diario El Día, este ejemplar no la tuvo fácil: el pino sufre de “opresión lumínica” debido a los cipreses que lo rodean hacia el Pasaje Dardo Rocha, y de “opresión espacial” por el escaso suelo disponible para sus raíces. Estas condiciones lo pusieron, en más de una ocasión, al borde de una muerte temprana.

El operativo de rescate

En 1988 el Pino de San Lorenzo agonizaba tras varios años de descuido. Ante el inminente riesgo de perderlo, la gestión municipal de Pablo Oscar Pinto coordinó un esfuerzo conjunto entre Espacios Verdes, el Instituto de Fisiología Vegetal (Infive-Conicet) y el Club Universitario.
El encargado de salvar su vida fue el ingeniero agrónomo Alfredo Benassi, quién explicó en su momento que el árbol: “Sufre de opresión lumínica, a raíz de los cipreses ubicados al norte y de opresión espacial por la escasa superficie para la exploración de sus raíces”.

El ingeniero Benassi detalló el complejo tratamiento médico-vegetal que se le practicó:

“Se hizo una serie de hoyos de noventa centímetros de profundidad, en círculo y en dos líneas... las cavidades se rellenaron con mantillo de pino, fosfato de amonio y material orgánico (humus)”.

Aunque este "bypass" forestal fue inicialmente exitoso, la falta de mantenimiento posterior y el vandalismo —que incluyó el robo de la placa histórica de 1943— hicieron que el árbol volviera a decaer.

Una nueva esperanza

Afortunadamente, la historia parece haber dado un vuelco positivo recientemente. Con las reformas integrales de la Plaza San Martín realizadas entre 2024 y 2025, el retoño de San Lorenzo ha ganado una mejor cantera y un entorno de plantas bajas que lo acompañan y protegen. Es una nueva oportunidad para que este símbolo vivo siga narrando su epopeya a las futuras generaciones de platenses.

Los Pinus pinea: nobleza mediterránea

Plaza San Martín / La Plata
El ejemplar de la Plaza San Martín es un Pino Piñonero (Pinus pinea), una especie oriunda de la península ibérica y del Magreb africano, considerada un clásico de los bosques mediterráneos.

A lo largo de la historia, este pino ha sido valorado por su versatilidad y nobleza. Sus usos han sido múltiples: desde la construcción liviana y el tallado ornamental, hasta la confección de papel y la obtención de leña. Sin embargo, su mayor tesoro es gastronómico: se cree que los jesuitas españoles trajeron esta especie a América para utilizar sus nutritivas semillas (piñones) en la panadería de los conventos.

Anatomía de un gigante

Aunque en condiciones óptimas puede alcanzar los 50 metros de altura, lo habitual es que ronde los 20 metros. Su estética rompe con la imagen tradicional del pino "navideño" o triangular que impuso el paisajismo francés:
  • La Copa: A diferencia de otros pinos, el piñonero desarrolla sus ramas en lo alto, formando una copa achatada y extendida que recuerda a una sombrilla.

  • El Tronco: Se caracteriza por sus vistosas placas de color grisáceo, separadas por profundas grietas de tonos rojizos.

Un árbol sin mitos, pero con historia

Resulta curioso que, a pesar de haber estado tan presente en la vida cotidiana de las antiguas civilizaciones, el Pinus pinea no posee una leyenda mitológica propia asociada a su follaje.

En nuestra región, esta "ausencia de mito" se llena con algo mucho más potente: la vida de sus hojas está ligada para siempre a la Gloriosa Batalla de San Lorenzo y a la gesta Sanmartiniana. No necesita leyendas fantásticas porque ya posee una historia real de heroísmo y libertad. Un motivo más que suficiente para que todos los platenses nos convirtamos en sus guardianes.

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