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Dardo Rocha, el gran Fundador

Visita La Plata | 22:38 |

Un incansable constructor de un gran sueño: "Una Nación Moderna sustentada por el Estado de Derecho, el Trabajo, la Paz y la Libertad"

El 1° de septiembre de 1838 nació en la ciudad de Buenos Aires Juan José Carlos Jacinto Dardo Rocha Arana, siendo hijo de una de las familias más tradicional y antiguas. Pero al muy poco tiempo la familia Rocha debió emigrar a Montevideo (Uruguay) por la represión política del régimen rosista, quien perseguía a los unitarios y federales que no le eran leales. Luego de casi una década volvió al país para termino sus estudios primarios y secundarios. Posteriormente se especializó en Letras y Filosofía. Y finalmente, al cumplir 20 años, su padre Juan José Rosendo lo inició en la Gran Logia Masónica “Constancia” N°7.

En 1853 comenzó a trabajar como periodista en el diario "La Nueva Regeneración", lo cual marcó el inicio de su vida política. Al muy poco tiempo se incorporó a las fuerzas armadas de la Confederación Argentina y del Estado de Buenos Aires participando en la Batalla de Cepeda (1959), Batalla de Pavón (1861) y en la Guerra de la Triple Alianza (1864-70). Desde este lugar vivió en primera persona los horrores de los conflictos armados, incluso la muerte de su amigo Domingo Sarmiento, hijo del ex-Presidente.
Obsesionado con la pacificación del país y de las fronteras latinoamericanas, en su Tesis Doctoral de abogacía abordó la necesidad de federalizar la ciudad de Buenos Aires y crear una nueva urbe capital para la Provincia. Con este objetivo en mente, primero se transformó en el garante de la gran alianza política que necesitó el General Julio Roca para llegar a la presidencia en 1880. Y en agradecimiento fue bendecido como candidato oficialista para la gobernación en 1881. Lamentablemente esta alianza no duró ni siquiera un año.

El foco de su campaña electoral era la necesidad de construir una provincia moderna a los ojos del mundo. De este modo prometió construir un kilómetro de vías ferroviarias por cada día de gestión. ¡Lo interesante es que realmente lo cumplió! 

En tres años de gobierno construyó las líneas férreas de Mar del Plata (399km), Benito Juárez (+160Km) y Bahía Blanca (680Km), entre otras. También  mejoró la red caminera en más de dos mil kilómetros y extendió el telégrafo provincial a lo largo de ochocientos kilómetros. A esto debemos sumar nuevos hospitales, escuelas, puertos y el proyecto base para la universidad provincial (1889)
Entre mayo de 1881 y 1884 fundó los partidos de La Plata (capital), Necochea, Coronel Vidal, Pehuajó y Tres Arroyos. Además impulsó el acceso al agua potable, la nivelación de terrenos y ríos para la navegación, la construcción de grandes puertos y la promoción de los estudios científicos.

Su legado directo como gobernador es casi imposible de resumir. Y la situación se hace más compleja si analizamos su rol como diplomático dentro y fuera del país. En su momento fue uno de los enviados claves para terminar la guerra con Paraguay y evitar una con Chile (1881). Además en lo regional continuamente intercedió por la paz y la amnistía durante las rebeliones de 1890 y subsiguientes.

El gran monumento en Plaza Rocha resume sus creencias políticas y humanas en ocho relieves:

“El despertar de la Creación”. “El Crecimiento de la población”. “La Armonía y la Sabiduría”. “La Paz Nacional”. “El Triunfo del Trabajo”. “La Constitución”. “La Pureza" , y "La Voluntad”.

    

Sin dudas fue un político prodigio, un estadista destacado, educador de vocación, un brillante abogado, un diplomático y periodista comprometido. Sus primeros pasos fueron dentro del Partido Autonomista Nacional, pero pronto fue aislado por amenazar la status quo político-familiar de los Roca-Celman. Pero pese a todo consolidó un Estado Provincial con una floreciente Capital, redes de comunicación, desarrollo económico, crecimiento demográfico, educación y un complejo cuerpo legal. Es decir, hizo realidad su Tesis Doctoral sobre cómo la federalización resultaría garantía de pacificación y progreso nacional. Si bien las revueltas sociales y levantamientos políticos continuaron durante algunas décadas, el foco del conflicto ya no era unión/separación del país ni el eterno choque entre unitarios/federales.

Don José Dardo Rocha fue un estudioso de las leyes, modernidad, economía y soberanía. Entre su legado se encuentran las leyes proteccionistas para la agricultura y la ganadería. También impulsó la creación de la "Escuela Santa Catalina" y el "Instituto Científico Superior" que resultaron vitales para el estudio y modernización del sistema de producción agropecuaria.

En sintonía con las principales corrientes ideológicas del mundo, y a contramano de la hegemonía nacional, tomó en sus manos postulados que hoy se considerarían “humanistas”. Promovió la igualdad de derechos en todo el territorio nacional, sin distinción de clases o región. Prohibió el uso del “cepo” en la Provincia como método de castigo, pues era una ofensa a la dignidad del hombre; muchas veces empleadas en forma arbitraria (decreto 465/1881). 
Junto a su gran amigo José Hernández (autor del Martín Fierro) acompañó la revalorización de “los gauchos” (clase social baja y semi-nómade). En 1872 llegó a declarar en la legislatura qué los gauchos: “carecen de libertad, de justicia y de seguridad”. Dentro de este mismo debate promovió el fin de la leva (servicio de frontera obligatorio para los gauchos) y lo remplazó con guardias profesionales financiada por los impuestos.

Años más tarde, siendo senador nacional, denunció en Septiembre de 1886, durante el debate sobre el funcionamiento del Banco Hipotecario, la discriminación política-regionalista que violaba el federalismo:

“No se olviden de que los que nacen aquí como los que nacen en cualquier provincia de la República, todos son argentinos, y que su derecho y su propiedad es tan respetable por la Constitución, para los que hayan nacido en las orillas del Río de La Plata como para los que hayan nacido en las faldas de Jujuy”.
(Dardo Rocha: Fundador y Jurista - Manuel Urriza - 2010 - sedici.unlp)

Tras un incalculable legado, el 6 de septiembre de 1921 falleció en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Veinte años más tarde sus restos y los de su esposa Paula Aranda de Merino fueron trasladados para ser sepultados bajo la Catedral Inmaculada Concepción de La Plata. La decisión fue tomada por su propio hijo, el intendente platense Carlos Rocha, respetando su última voluntad: ser sepultado junto a su amada y con la bandera nacional, sin más elementos de opulencia.
En 1970, durante la dictadura militar del General Juan Carlos Onganía, se demolió la casa dónde vivió y falleció Dardo Rocha, la cuál poseía un gran valor arquitectónico neoclásico-renacentista, para la construcción de un shopping (Lavalle 835). Mientras que su casa en La Plata, luego de pasar un periodo de abandono y loteo, fue recuperada para fundar el Museo y Archivo Municipal Dardo Rocha con objeto personales de la familia y elementos claves de la historia platense.
Pese a que muchos políticos, democráticos y de factos, intentaron corromper/destruir su obra, jamás lo lograron. Sus nobles ideas, el trabajo intelectual y las grandes obras de infraestructura aun se mantienen vigentes, y con más adherentes cada día.

    

“Hemos dado a la nueva capital el nombre del río magnífico que la baña, y depositamos bajo esta piedra, esperando que aquí queden sepultadas para siempre, las rivalidades, los odios, los rencores, y todas las pasiones que han retardado por tanto tiempo la prosperidad de nuestro país”. 
(Dr. Juan José Dardo Rocha – 19 de noviembre de 1882).


https://www.visitalaplata.com.ar/2019/12/ayudanos-crecer.html

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