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J.V. González, el creador de la Universidad

visita la plata | 17:06 | 0 comentarios

El siglo XX encontró a la ciudad de La Plata y a la incipiente Universidad de La Plata en una temporal meseta luego de 20 años de acelerado progreso. Necesitaba urgen un nuevo impulso, nuevas ideas, que le permitan despegar hacía las metas tan deseadas. Y fue así que desde la provincia de La Rioja llegó un destacado jurista, un prometedor político y un personaje completamente apasionado por el conocimiento científico: Joaquín Víctor González. 

Había nacido el 6 de marzo de 1863 en Nonogasta, departamento de Chilecito, provincia de La Rioja. Al poco tiempo se mudó a la ciudad de Córdoba, donde cursó el secundario, se recibió de abogado y ejerció el periodismo. Además, en 1881 su padre Joaquín González lo presentó en la Logia Masónica “Piedad y Unión” Nº 34. Su diploma lleva el sello del Domingo Faustino Sarmiento, quien ejercía como Gran Maestre de la Orden. 

PH: Autor desconocido. 1890
Toda su carrera política estuvo vinculada al Partido Autonomista Nacional, de corriente conservadora, pero con una visión reformista en lo estructural y en lo social. Fue diputado, senador y gobernador de su provincia. Por su destacado labor y profundos conocimientos legales, en 1887 fue designado para la reforma de la Constitución provincial, en la cual logró incluir el Sufragio Secreto. Años más tarde también sería uno de los defensores más acérrimos la Ley Sáez Peña y otras reformas que democratizaron el proceso electoral argentino.  
Aun permaneciendo a un sector político conservador, su postura por el progreso y la modernización, lo llevaron a ser un eventual aliado de causas sociales. Proyectó un Código de Trabajo que, pese a no ser aprobado, funcionó como base para las primeras leyes laboristas. En sus ideas y estudios ya abordaba legalmente los días de descanso, la reglamentación del trabajo de menores, los contratos de trabajo, el salario de la moneda nacional y el seguro contra accidentes de trabajo. 

Una de sus mayores pasiones fue la docencia, la cual ejerció durante gran parte de su vida. Disfrutaba de brindar dictar cursos con en la UBA. En 1904 creo un Seminario Pedagógico, el cual fue la base del posterior Instituto Nacional del Profesorado de la UBA. Con esta institución, que trajo también docentes de Alemania, comenzó un proceso para homogeneizar y evaluar las formas de enseñar. Por aquellos años Joaquín V. González preciso: “para obtener un buen profesor de enseñanza secundaria no basta que éste sepa todo lo que debe enseñar ni más de lo que debe enseñar, sino que es necesario que sepa cómo debe enseñar”. 

En simultaneo la incipiente ciudad de La Plata se encontraba en una meseta evolutiva. Aún estaba a las sombras de Buenos Aires, y la Universidad Provincial fundada en 1890 lo padecía. Su falta de conocimiento, prestigio, historia y presupuesto la dejaban en clara desventaja frente a la UBA. Si bien su origen estaba estrechamente vinculado los ideales fundacionales de la urbe, entre 1897 y 1905 solo había captado 573 estudiantes. Ante los críticos, un gasto no prioritario en un contexto de crisis y ajuste. 
Finalmente la solución llegó por el camino opuesto. En 1904 el Dr Joaquín V. González era Ministro de Justicia e Instrucción Pública, y tenía como meta modernizar la educación superior. De este modo se reunió con el Gobernador Marcelino Ugarte y legisladores bonaerenses para nacionalizar la universidad.  Al año siguiente el Poder Ejecutivo Nacional lo nombró como primer Presidente de la Universidad Nacional de La Plata, y fue reelecto por el claustro docente en tres ocasiones.  

PH: AlexRebolledo
En pocos años el cambio fue abrupto. Se incorporaron docentes de alto prestigio como Florentino Ameghino, Víctor Mercante, Carlos Spegazzini, Luis María Drago, Samuel Lafone Quevedo y Alfredo Palacios. Grandes intelectuales vanguardistas de la época, con renombre internacional, cada uno con sus propias novedosas ideas. Para 1908 la matrícula ascendió 1845 estudiantes en 4 Facultades y 3 Dependencias. 
Joaquín V. González vio una gran oportunidad en la UNLP, una que iba en sintonía con el proyecto de ciudad y la vanguardia científica. La Plata encontró el impulso para consolidarse como una “ciudad universitaria”, mirando los ejemplos de Hardvard, Oxford y Cambridge. No solo atrajo grandes profesores y personalidades de renombre, la UNLP adoptó muchas de las reformas exigidas e incumplidas en la UBA y la UNC, incluso adoptó nuevas formas y prioridades en la educación desarrolladas por el Dr. González. El lema de la Universidad es un buen resumen de los nuevos ideales en oposición a las anteriores: “Por la Ciencia y Por la Patria” 
La recién nacida UNLP privilegió un modelo de enseñanza intensiva que suplantó las clases magistrales por el dialogo directo entre profesores y alumnos, además revalorizó el rol de las prácticas, el trabajo de laboratorio y la expansión de las bibliotecas. La Universidad se concentró en una visión científica, analítica, productiva de contenidos nuevos, conexión con el entorno social y una continua autorevisión para perfeccionarse. Una ideología que estallaría y se profundizaría en todo Latinoamérica como la Reforma de 1918
En 1914 el Dr. Joaquín V. González acompañó al profesor Víctor Mercante en la creación de la Facultad de Ciencias de la Educación. Respaldó a Ernesto Quevada para que investigue el desarrollo de las principales Casas de Altos Estudios de Europa y EEUU, fomentando el intercambio académico y la llegada de prestigiosos científicos al país como: Emil Bose y Richard Gans (físicos alemanes), Giglielmo Ferrero (historiador italiano) y Adolfo Posadas (abogado y sociólogo regeneracionista español).

Tras encabezar la UNLP durante 12 años, fue despedido con un gran acto en el antiguo Teatro Argentino. Oficialmente dejó el cargo el 18 de septiembre de 1918, momento en el que brindó un emotivo discurso optimista sobre el rol de la educación de calidad, la labor docente y la accesibilidad como el camino hacía la grandeza. Posteriormente fue recopilado como "La Universidad y el Alma Argentina", Tomo XVI de sus obras completas.

El Dr. Joaquín V. González volvió a su vida política, mientras que en paralelo continuó con su la producción de ensayos académicos, estudios históricos y producción literaria. Se sumó al movimiento “Liga del Sur”, encabezado por el Dr. Lisandro La Torre, y que en 1914 se transformó en el Partido Demócrata Progresista. Un sector político que en su momento se autodefinió como: “Es pacifista en materia internacional; autonomista y democrático en política general; proteccionista en materia económica; mutualista, cooperativista y previsor para la asistencia de las masas trabajadoras en política social; innovador en la legislación jurídica”. 
En 1921 fue designado como Juez de la Corte de Arbitraje Internacional de La Haya. 

Finalmente el 21 de diciembre de 1923 el Dr Joaquín Víctor González falleció en una modesta casa en las Barrancas de Belgrano, en Buenos Aires. En su lecho de muerte dijo a sus hijos: “He dedicado mi vida al servicio del país, eso me impide dejarles bienes materiales, pero les dejo mi nombre limpio”. 
Sus restos mortales fueron trasladados su hogar natal, en el Departamento de Chilecito.  
Detrás de si dejó un extenso legado de conocimientos que se recopilaron en 1934 por impulso de la Universidad Nacional de La Plata y el Congreso Nacional. En total se conformaron 25 tomos que agrupan 55 títulos. En total más de 13.000 páginas de textos jurídicos, políticos, educativos y literarios. 
En tanto su quinta “Samay Huasi”, en La Rioja, fue transferida a la UNLP en 1941. Actualmente funciona como Museo Histórico, Casa de Descanso, Punto Turístico, Centro Arqueológico-Geológico y granja fruto-vinícola.


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