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El Monumento a Bartolomé Mitre

Visita La Plata | 23:21 |

La ciudad cumplía 60 años cuándo un inmenso monumento vio finalmente la luz. Sin dudas un enorme punto de referencia y encuentro para cientos de platenses que practican diversas actividades dentro del Paseo El Bosque. Se trata de conjunto arquitectónico y escultural que homenajea a un presidente clave en la consolidación y federalización del país.

El 19 de noviembre de 1942 la ciudad estaba de fiesta, desde hace varios días se venían realizando actos, encuentros y eventos populares para celebrar las primeras seis décadas. La Plata estaba alcanzando los 200 mil habitantes, había consolidado su identidad universitaria y las bellezas de sus parques/palacios resonaban entre los visitantes. Ya nadie podía discutir la importancia de la ciudad.
Uno de los obsequios que recibió la ciudad fue el Monumento a Bartolomé Mitre, encargado por la Provincia de Buenos Aires al artista Alfredo Bigatti. Ubicado en la intersección de las avenidas Iraola y Centenario, puede apreciarse de que no se trata de una simplemente figura escultórica. Se trata de un complejo arquitectónico y escultural que unificar las corrientes monumentalistas con el simbolismo político y humano del personaje.

En la fachada principal encontramos la enorme figura de Bartolomé Mitre, quien lleva su habitual gabardina y capa, mientras extiende amablemente su mano izquierda y mira hacía el occidente. Esta iconografía representa su faceta cómo Presidente y Político consagrado. El ministro Vicente Solano Lima lo describió como “un héroe de acaso 50 años reflexivo, sereno, humano”. Es la imagen de un caudillo conductor que guió al país rumbo a la unificación nacional. Por encima de la estatua de bronce se encuentra un grabado que simboliza la “Victoria Alada” que ofrenda un racimo de laureles al político.
Toda esta simbología no es un detalle menor si se observa en el contexto de 1942, cuándo el país vacilaba entre una dictadura militar y una fraudulenta democracia conservadora. Bartolomé Mitre había llegado al poder luego de la Batalla de Pavón, lo cuál despertaba la atención de los sectores más totalitarios que deseaban un modelo militar. Pero ante todo, Bartolomé Mitre pasó a la historia por su rol político-civil. Luego de acceder al Poder, llamó a elecciones y comenzó la organización del actual sistema republicano.
Es justamente el carácter polifacético de Mitre lo que enriquece su monumento. Sobre el lateral izquierdo, mirando al norte, se encuentran dos atléticas y  juveniles figuras. La primera lleva un espada, referente a la etapa militar, mientras que la segunda sostiene una gran tabla de la Ley (Lex). Esta última posee la característica barba de Mitre, mientras que la otra es lampiña. Nuevamente prevalece la imagen “civil” sobre la “militar”.
Mirando hacía el sector Este, se encuentran dos figuras femeninas que llevan un rollo de papel y un instrumento cordófono. Ellas representan los valores de la educación, la poesía y la historia. No olvidemos que Mitre es considerado uno de los primeros historiadores del país y un ferviente defensor de la educación pública. En el libro "Primeros Habitantes" (Terrasa, Mary) se menciona que Mitre, Sarmiento y Avellaneda fueron algunos de los políticos nacionales que respaldaban la idea rochista de una nueva Universidad de alto nivel Científico y Cultural, en oposición al roquismo y el suarizmo que ahogaban a la Universidad Provincial.
Finalmente, hacía el Sur se encuentra una familia compuesta por un padre, madre y un niño. Si se mira con detalle, se trata de una familia agropecuaria, pues el hombre lleva instrumentos de labranza; propio del modelo económico del siglo XIX. En tanto el niño encuentra protección bajo los brazos de su madre.

Todas las figuras rodean un gran pilar monumental, realizado en piedra mar del plata, que se impone ante los ojos del observador. Este fue un recurso arquitectónico muy recurrente en la época. Se trata de construcciones que impactan visualmente por su dimensión mientras conservan una simetría y uniformidad general. Son símbolos de homogeneidad, fortaleza y omnipresencia de las instituciones públicas.
Por otro lado, solo la imagen de Bartolomé Mitre “Político Moderno” se encuentra vestido y posee una composición realista en los detalles físicos. Las restantes siete figuras fornidas se encuentran desnudas, lo cual normalmente de vincula a la pureza moral y/o racial. Además todas poseen características faciales caucásicas muy poco definidas, más bien genéricas; tal como se empleaba dentro de algunas corrientes totalitarias europeas.

El proyecto de construir un monumento comenzó en el año 1906, al poco tiempo de la muerte de Bartolomé Mitre; pero las diferencias políticas del momento demoraron el proceso. Recién en 1934 la idea volvió a tomar impulso mediante el decreto 1095. Pero recién el 23 de septiembre de 1937 se colocó la Piedra Fundacional.
Finalmente la inauguración del monumento se realizó el 19 de noviembre de 1942, siendo el regalo principal al 60° Aniversario de la Fundación de la Ciudad de La Plata. Aquella ceremonia contó con la presencia del Presidente de la Nación, Ramón Castillo, varios de sus ministros, embajadores latinoamericanos e intendentes de la provincia de Buenos Aires. Además el acto contó con un desfile cívico-militar del cual participaron casi 4000 efectivos.

Ese mismo día también se inauguró el “Monumento a los 5 Sabios”, donado por la Universidad Nacional de La Plata, encabezada por el líder socialdemócrata Dr Alfredo Palacios, quien brindó en un gran discurso democrático en un año dónde estas creencias no eran las más populares. Tan solo 7 meses más tarde ocurriría un nuevo golpe militar.

¿Porqué un Gran Monumento a Mitre en La Plata?

A lo lejos puede verse un poco extraña la figura de Bartolomé Mitre en nuestra ciudad. Su presidencia no es contemporánea a la fundación. Tampoco fue un político nacional que se haya destacado con el proyecto “Nueva Capital”. Pero su vinculación es mucho más profunda de lo que parece en un inicio.
Bartolomé Mitre llegó al poder luego de vencer en la Batalla de Pavón de 1861. Este triunfo militar volvió a unir todo el territorio nacional y puso a la Provincia de Buenos Aires en el eje del debate. Pero en vez de imponer un modelo unitario, cómo la mayoría de sus aliados, priorizó retomar el proyecto federal de Bernardino Rivadavia. Si bien su idea fue rechazada, durante su gestión se consolida un Poder Nacional totalmente independiente a los regionalismos, algo que antes no ocurría. La creación de la Corte Suprema (1863), la Sanción de Constitución de 1866 y un Código Aduanero, permitió el desarrollo de un Estado Nacional y un Estado Provincial Bonaerense totalmente separados. Este cambio fue el primer paso para pacificar el país, y en consecuencia es una antesala a la federalización de la Ciudad de Buenos Aires y la Fundación de la ciudad de La Plata.
Motivos políticos y personales también vinculan la figura de Mitre con la de Dardo Rocha, este último fue un joven oficial y comisionado en las Batallas de Cepeda y Pavón. Al poco tiempo, con el inicio de la Guerra del Paraguay, fue nombrado como Sargento Mayor y negociador de la Paz. En este punto los caminos de vida se separan, pues Rocha vuelve del frente de batalla con un ideales pacifistas y se vuelca hacía la docencia.
Tan solo diez años después de la fundación de la ciudad de La Plata se inicia la Revolución del Parque. Desde un enfoque militar el movimiento fracasó, pero fue un éxito político. En parte esto se debió a que Dardo Rocha medió entre las fuerzas nacionales y los revolucionarios (Alem y Mitre) para lograr una amnistía. Este último acto le costó el prestigio político y la última oportunidad presidencialista que tenía Rocha dentro del PAN.
Un dato de color es el hecho de que Batolomé Mitre fue un destacado masón, especialmente dentro de las Logias “Confraternidad Argentina Nº 2” y “Unión del Plata Nº 1”. El 31 de julio de 1860 recibió el Grado 33 del escocismo en la misma ceremonia que el Presidente de la Nación, Santiago Derqui, el ex Presidente Justo José de Urquiza, Domingo Faustino Sarmiento, y el General Juan Andrés Gelly y Obes.
Casualidad o no, si volvemos a revisar el Monumento, podemos ver que la etapa juvenil-militar mira hacía el “norte”, dónde se sientan los “aprendices”. Hacía el Oriente, por donde sale el Sol, encontramos las figuras alegóricas al faceta intelectual. Mirando al Sur, se encuentran los íconos de los valores familiares y de bienestar consagrado. Y finalmente, Mitre se encuentra en el Oeste, observando la puesta del Sol, tal como lo harían los Venerables Maestres.

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