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Masones, constructores de la ciudad

Visita La Plata | 18:40 |

Camuflados en los cimientos y grabados en sus símbolos, hay una historia secreta que define a la ciudad de La Plata. Muchas personas conocen el mito, los rumores y las generalidades de la Masonería en La Plata, pero pocos conocen la profundidad esta influencia. Es imposible hablar de la fundación de la ciudad sin mencionarlos. ¿Por qué esta Sociedad, envuelta en mitos, persecuciones y hermetismo, es tan importante e influyente en los orígenes de la capital bonaerense? ¿Quiénes eran y que hicieron estas figuras claves de la historia platense?

La Masonería: Orígenes y Propósitos:

La Masonería moderna tiene sus raíces a fines del siglo XVII en Europa, emergiendo secretamente de los antiguos gremios de artesanos y albañiles (los constructores de catedrales y palacios), en pleno auge de la Ilustración.

Con el tiempo, estas logias, inicialmente herméticas, se abrieron al debate filosófico y se transformaron en instituciones públicas de gran influencia. Precisamente su crecimiento y su pensamiento progresista generaron una fuerte oposición. A lo largo de la historia, numerosos gobiernos, políticos y líderes religiosos buscaron prohibir su funcionamiento y perseguir a sus miembros, lo que obligó a las Logias a reforzar su secretismo interno. Este ambiente de persecución y seguridad fomentó el surgimiento de mitos, especulaciones y difamaciones. Tristemente, figuras históricas como los dictadores Adolfo Hitler, Francisco Franco y Iosef Stalin estuvieron entre los más crueles promotores de la exterminación de los masones.

Actualmente, la Masonería se define a sí misma como una "Sociedad Filantrópica, Filosófica y Progresista". Su objetivo central es la exaltación y el perfeccionamiento de las virtudes humanas. En esencia; es una organización dedicada a la reflexión y al trabajo constante por el progreso del individuo y el bienestar de la sociedad global. Promueven una visión de evolución continua guiada por la razón, la ciencia y, en muchas ramas, la creencia en un "Gran Arquitecto del Universo" y la inmortalidad del alma, lo que la convierte en una fuerza de pensamiento profundamente liberal y moderno. Es importante destacar que algunos masones, como el Dr Dardo Rocha eran fervientes católicos, mientras que el Dr Florentino Ameghino se consideraba ateo.

Es precisamente este espíritu progresista y fundacional el que define la conexión ineludible con la capital bonaerense. La Fundación de La Plata en 1882 fue un evento bisagra para la Argentina, simbolizando el fin de las guerras civiles, la división federal del poder y el inicio de la modernización. No es de extrañar que un proyecto tan ambicioso, basado en la ciencia, la geometría y el orden (los principios de la Iluminación), haya sido impulsado por hombres que pertenecían activamente a alguna Logia Masónica. Sus ideales quedaron grabados en el diseño fundacional de la ciudad, desde sus ejes hasta sus plazas.


Los Célebres Masones en La Plata

El ex Gobernador Dardo Rocha: El Visionario Político

Dardo Rocha no solo fue El Fundador de La Plata; fue un exponente de los ideales masónicos llevados a la política.
  • Inicio Masónico: Fue iniciado en 1858, a los 20 años, por su propio padre en la Gran Logia Constancia N° 7 de Buenos Aires.
  • Ideales: Testigo del sufrimiento de las guerras civiles, su tesis doctoral de 1863 se centró en la paz y la libertad, resumiendo su visión en la idea: "La ley federativa es la única compatible con la paz y la actual libertad del país".
  • Carrera: Tras una brillante carrera política, llegó a la Gobernación para cumplir el sueño de la fundación. Como todo gran masón constructor, no recorrió ese pesado camino solo.


El Arquitecto Pedro Benoit: La Mano Ejecutora

Construir una ciudad racional desde sus cimientos requería un técnico de confianza que pudiera materializar la geometría de los ideales. Pedro Benoit fue el hombre clave y la mano derecha de Dardo Rocha.

  • Inicio Masónico: Al igual que Rocha, fue iniciado por su padre en la Gran Logia Consuelo del Infortunio N°3 de Buenos Aires.
  • Rol Central: Debido a su vasta experiencia en el Departamento Topográfico, se convirtió en el jefe del Cuerpo de Ingenieros de la Provincia.
  • Legado Arquitectónico: Su sello masónico quedó impreso en obras fundamentales, siendo el principal ejecutor del trazado urbano, la imponente Catedral Inmaculada Concepción y, notablemente, el Cementerio de La Plata —un espacio de profunda importancia simbólica para la filosofía masónica.


Juan Martín Burgos: El Ideólogo del Trazado

El diseño de La Plata no solo fue racionalista e higienista, sino también altamente simbólico. A menudo se le atribuye a Benoit, pero el principal ideólogo del trazado fundacional fue el arquitecto Juan Martín Burgos.

  • Inicio Masónico: Ingresó a la Gran Logia Confraternidad Argentina en 1875, absorbiendo los principios geométricos de la sociedad.
  • El Plan Revolucionario: El trazado que diseñó es tan notable que llegó a exhibirse en museos de Washington, EE. UU. Fue revolucionario en su distribución, flujo de tránsito, y especialmente, en su geometría de diagonales y cuadrados.
  • Los Símbolos Ocultos: Lo que lo hace doblemente fascinante es su función como prueba de la magnitud de los símbolos masónicos grabados en la ciudad. Las diagonales no son aleatorias; forman los instrumentos emblemáticos de la masonería: la escuadra, el compás y la plomada.
  • Homenaje a Masones: Además, la trama crea un gran rombo obtuso que une plazas clave, bautizadas con los nombres de reconocidos masones que participaron en la Guerra de la Independencia.


Domingo Sarmiento y Nicolás Achával: El Pilar de la Educación Masónica


La Masonería de La Plata no solo se enfocó en la arquitectura, sino que también impulsó la educación y el progreso social. En este ámbito, la figura del expresidente Domingo Faustino Sarmiento fue clave.

  • Oposición Inicial: Sarmiento se opuso inicialmente al emplazamiento en La Plata, pero luego se transformó en uno de sus más acérrimos defensores.
  • Rol Educativo en La Plata: Impulsó la construcción del Colegio Normal N° 1 para formar a las primeras maestras profesionales, trabajando estrechamente con el ministro de educación bonaerense, Nicolás Achaval (también masón).
  • Trayectoria Masónica: Sarmiento fue iniciado en 1854 en la Gran Logia Unión Fraternal de Valparaíso (Chile), y en 1860, alcanzó el prestigioso Grado 33.


Rafael Hernández y Joaquín V. González: La Creación de la UNLP

La visión masónica de progreso social también se materializó en la necesidad de una Casa de Altos Estudios, que fuera motor de conocimiento científico y ascenso social.

  • Rafael Hernández (El Fundador): En 1889, Hernández (miembro de la Logia Caridad N° 22) encabezó el proyecto de ley que dio vida a la Universidad Provincial de La Plata, base de la futura UNLP.
  • Joaquín V. González (El Renovador): La joven universidad casi cierra. En 1905, el Dr. Joaquín V. González (iniciado con la firma de Sarmiento) logró su nacionalización, salvando la institución y reafirmando su enfoque fundacional: una propuesta científica, laica y arraigada en la investigación.


Ameghino, Korn y Palacios: Ciencia y el Progreso Social

El legado masónico en La Plata es una historia continua que trasciende la fundación de 1882. Una muestra de esto es el monumento “Los Cinco Sabios”, donado en 1942, donde tres de los cinco sabios (incluido el donante) fueron miembros activos de las Logias:

  • Florentino Ameghino (La Ciencia): Este naturalista, cuyas bases sentaron la paleontología en Sudamérica, fue un miembro destacado de la histórica Logia La Plata N° 80.
  • Dr. Alejandro Korn (Psiquiatría y Filósofo): Ingresó a la Logia Germania N° 19 en 1881. Korn fue un reformador incansable que impulsó la colonia psiquiátrica de Melchor Romero y se convirtió en un referente del movimiento estudiantil reformista.
  • Alfredo Palacios (Reformador Social): El influyente político socialista y pionero en las legislaciones sociales del país, se inició en la Gran Logia Libertad N° 48 en 1901 y fue rector de la UNLP.

 El Sello Grabado en la Ciudad

La lista de los constructores va más allá de los nombres más célebres. Resumir el vínculo de la sociedad francmasónica con La Plata es una tarea ardua, ya que caería en la injusticia de omitir cientos de historias esenciales. Figuras como el arquitecto Ernest Meyer (mente maestra detrás de la Catedral), Manuel Langehheim (creador de la Sociedad de Beneficencia) y Carlos Mauricio Schweitzer (fundador del Banco Constructor), son solo algunos ejemplos de la gran cantidad de profesionales, políticos y técnicos que participaron.

Y no podemos olvidar a los cientos de obreros anónimos que también formaban parte de las Logias y que pusieron su fuerza física para labrar, transportar y colocar cada ladrillo y cimiento de la Ciudad.

La prueba más contundente reside en el corazón de la Ciudad: Cuando se colocó la Piedra Fundacional el 19 de noviembre de 1882, la cápsula del tiempo que se incluyó contenía medallas y documentos de numerosas Logias Masónicas, como Unión Italiana, Cofraternidad Argentina, Regeneración, entre otras. Este acto es el sello definitivo de la intencionalidad masónica en la fundación y construcción de la nueva capital.

Las principales instituciones de la ciudad fueron ideadas, construidas y/o reformadas por miembros de las Logias. El fácil tránsito y la geometría que conecta cada rincón de La Plata no es un acto casual, sino una idea consciente de comunicar y unir a la población. Los valores que prevalecen en su identidad —Libertad, Fraternidad, Ciencia, Educación e Igualdad—, así como los símbolos que se encuentran en sus monumentos, no son fruto del azar. Son el legado consciente de la francmasonería durante los primeros años de nuestra hermosa Capital.

A fin de cuentas, la mejor manera de resumir esta historia es con la siguiente reflexión:

“La Plata fue una obra consciente, especulativa y operativa de los Hermanos Masones con un Sentido Constructivo.”

(Eduardo Sebastianelli, Revista Online Symbolos.com)


https://www.visitalaplata.com.ar/2019/12/ayudanos-crecer.html

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