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El Escudo de la Ciudad de La Plata

Visita La Plata | 0:06 |

En el epicentro de la ciudad se encuentra la Piedra Fundacional de La Plata, la cual a su vez lleva un grabado del mayor símbolo heráldico municipal. Se trata de un hermoso y complejo mural realizado con diferentes trozos de cerámica que mira hacía el cielo. Un recuerdo del pasado, una declaración de ideales y las promesas de futuro mejor.

Cuándo en noviembre de 1882 se fundó la ciudad de La Plata era necesario comenzar absolutamente desde cero. Era necesario construir edificios, poblar la región y consolidar las instituciones. Una herramienta central para lograr estos objetivos es el manejo de los símbolos identitarios, dibujos que comienzan a narrar la historia, el origen y valores de un núcleo social unificado.
Los opositores al megaproyecto de construir una nueva ciudad Capital Bonaerense solían burlarse del Dr Juan José Dardo Rocha afirmando que las Lomas de Ensenada eran un desierto sin futuro. Por ende vaticinaban un fracaso rotundo del Gobernador y el final de su carrera política. La región aun estaba en construcción, la población apenas superaba los 10.000 habitantes, y en general no había ningún símbolo cultural previo. Literalmente se partía desde una hoja en blanco.
El encargado del diseño fue el Ingeniero Pedro Benoit. No solo era uno de los mejores amigos de Don Juan José Dardo Rocha, también era el Jefe del cuerpo de Ingenieros y un excelente topógrafo. Esta última virtud es el secreto del escudo, aquella crítica de una región desolada se transformó una imagen de progreso, esperanza y futuro. Es decir que tuvo el ingenio de tomar las acérrimas críticas y resignificarlas cómo parte de la identidad.
El dibujo definitivo se aprobó el 17 de abril de 1891. Una verdadera obra de arte realizada por el arquitecto Ernesto Meyer, la mente maestra detrás del emblemático trazado urbano. El modelo original, realizado con pluma y tinta negra, se encuentra enmarcado en el despacho del Intendente.


La Simbología

El escudo en general se trata del paisaje de región dentro de un marco ovalado, pero si se mira con atención comienzan a resaltar los detalles, la historia y los significados ocultos.
En el tercio superior se puede observar un gran Sol Naciente que irradia sobre un cielo despejado. A diferencia de otros escudos, también puede observarse aves que vuelan en un cielo despejado y calmo. En su conjunto anuncian y saludan el surgimiento de una nueva ciudad. Además también son íconos de progreso, abundancia, claridad, libertad, benevolencia, riqueza y majestuosidad.
El Sol es una iconografía muy frecuente en todas las civilizaciones y culturas, pero en particular es rescatada por la masonería. Pedro Benoit y Juan Dardo Rocha eran miembros de las logias, por ende no es de sorprender que el astrorey sea el objeto más grande y dominante; a diferencia de otras heráldicas. Para la francmasonería el Sol es una fuente de amor, benevolencia y vida. Es el recuerdo constante de que siempre se trabaja “en y para la luz”. Los antepasados masónicos eran artesanos que tallaban piedras y diseñaban vitrales, por ende la luz era fundamental. Con el paso del tiempo se transformó también en una senda de iluminación, un modo de vida.

El eje central es dominado por el agua, las islas y las costas. Este nivel representa el espacio geográfico dónde surge y crece la nueva urbe. Es importante destacar que en 1891 el Partido de La Plata incluía los territorios de los actuales Partidos de Berisso y Ensenada, en los cuáles ya existían pequeños asentamientos rurales. Fácilmente pueden verse ilustrados en las islas del delta. 
En fondo se encuentran el Río de La Plata y el Mar Argentino, surcado por dos barcos. En la cercanía aparecen las costas y el Río Santiago, el cuál también es circunnavegado por dos embarcaciones. Estas últimas son la representación del incipiente Puerto de La Plata, inaugurado en 1890. Una enorme ancla reafirma la existencia de la institución naval; sinónimo del desarrollo económico, la conexión con el mundo y de las garantías del progreso. La Generación del 80 veía cómo todas las grandes ciudades del mundo, las más prósperas, tenían un moderno y amplio puerto. No es de sorprender que consecuencia sea la única institución claramente representada. Además los puertos eran las principales puertas de ingreso para los nuevos habitantes, en tanto las aves suelen también marcar las sendas hacía los hogares. No se debe perder de vista que la ciudad de La Plata fue principalmente construida y sostenida por los obreros inmigrantes.
Si se mira con atención, dos de ellas son navíos a vela, uno transita a plena carga y el otro estaría terminando la descarga. Uno de los que se encuentra en el Río de La Plata está arribando a la zona. El cuarto circula río arriba, siendo el más curioso de todos; pues podría tratarse de una embarcación de propulsión mixta. A simple vista se identifican los tres palos para las velas, pero a su vez también se divisa una columna aparentemente humeante. Hacía fines del siglo XIX comenzaban a navegar las primeras embarcaciones de este tipo. Es sabido que los fundadores de la ciudad tenían un particular interés por vincularse a los mayores progresos tecnológicos/técnicos del momento.

El último tercio del escudo es una representación estricta de la pampa bonaerense y sus características. Se trata de una llanura y lomas repletas de vida. Se puede observar caballos, vacas, terneros, cerdos, trigo, árboles y otras vegetaciones. La abundancia y diversidad agrícola son una rectificación de la identidad, riqueza y garantías de la región frente al modelo económico agroexportador dominante del momento. La federalización de la ciudad de Buenos Aires había arrancado la mayoría de los símbolos del poder político y cultural del momento, pero la Provincia aun conservaba el capital de la producción agraria.
Otro detalle no menor es la existencia de los árboles sobre el margen derecho. Claramente es una referencia a uno de los espacios públicos más conocidos y transitados: El Paseo el Bosque. Había sido fundado en junio de 1882 y era sede de grandes proyectos. En 1891 ya funcionaban el Museo de Ciencias Naturales, el Observatorio Astronómico y el Hipódromo de La Plata.

En su conjunto el Escudo es una mirada al pasado, al nacimiento y la confianza depositada en la nueva ciudad. Es una representación de la geografía de la región, la cuál se transforma en un símbolo de identidad; algo nuevo que nace y progresa dónde antes no había nada. Hasta se podría pensar que el escudo platense es la respuesta a todos aquellos que criticaron y desconfiaron de la Fundación de la Ciudad de La Plata.


https://www.visitalaplata.com.ar/2019/12/ayudanos-crecer.html


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